El encuentro entre Benfica y Real Madrid quedó marcado por un nuevo episodio de alta tensión luego de que Vinicius Júnior acusara de racismo al argentino Gianluca Prestianni tras el gol que definió el partido.
El escándalo se desató durante el festejo del brasileño frente a la parcialidad local. Allí, Vinicius denunció enérgicamente ante el árbitro Francois Letexier que el futbolista surgido en Vélez lo había llamado “mono”. El cotejo estuvo detenido durante varios minutos mientras el VAR revisaba las imágenes, pero la tecnología no encontró pruebas contundentes para una expulsión: el juvenil de 20 años se tapó la boca con su camiseta al momento de interactuar con el rival, impidiendo saber con exactitud qué le dijo.
Durante el parón, se vio a José Mourinho y a Nicolás Otamendi (capitán del elenco luso) intentando calmar al ex Flamengo. Finalmente, ante la falta de evidencia visual, el juez principal solamente advirtió a Prestianni y el Real Madrid terminó cerrando su victoria en una noche caliente en Lisboa.









