La crisis cambiaria y la devaluación del peso profundizaron la fuga de capitales durante los primeros tres años del gobierno del presidente Mauricio Macri. La curva, según el Centro de Economía Política Argentina (Cepa), escaló en 2017 y 2018, hasta alcanzar su récord. El primer año de gestión del mandatario nacional, la fuga de capitales llegó a los 9.951 millones de dólares; el segundo, a 22.148 millones de dólares y el tercero, a 27.230 millones de dólares.
Las cifras del Cepa se dieron a conocer días atrás, pero adquieren un color diferente si se considera también la variable de la deuda externa. En primer lugar, porque es la piedra angular del modelo económico del actual Gobierno: un sistema que privilegia al sistema financiero sobre el productivo. Sin embargo, la toma de deuda no arribó a buen puerto. Según un informe elaborado y difundido por el Observatorio de Deuda Externa (ODE), organismo dependiente de la Universidad Metropolitana para la Educación y el Trabajo (Umet), la mitad de la deuda contraída por la Argentina en los últimos tres años se fugó.
De acuerdo al documento, entre 2016 y 2018, se fugaron unos 97.274 millones de dólares. Esto equivale, exactamente, al 50,22% de toda la deuda que emitió nuestro país en ese período. En tanto, el 85,8% de los 187.706 millones de dólares emitidos, fueron colocaciones del Tesoro Nacional. El monto también se nutrió de los desembolsos enviados por el Fondo Monetario Internacional (FMI) luego de sellar un acuerdo financiero con la Argentina en junio del año pasado, de las emisiones provinciales y del sector corporativo.
Para el rector de la Umet, Nicolás Trotta, a este escenario “de poca sustentabilidad”, se suma que a la próxima administración “le esperan vencimientos de deuda en moneda extranjera por casi 150.000 millones de dólares” entre 2020 y 2023. Por su parte, el ex presidente del Banco Central de la República Argentina (BCRA) y director del documento, Arnaldo Bocca, explicó que la deuda externa es el mayor obstáculo estructural para el futuro argentino.
La renegociación con el Fondo es “inevitable”
Al igual que diferentes economistas y referentes de la política, Bocco consideró que la renegociación con el FMI es “inevitable”. En este marco, advirtió también que “los seguros contra un default argentino subieron casi un 250% en los últimos doce meses, alcanzando un máximo de 914 puntos”. De acuerdo con el economista, esto significa “que el mercado le otorga al default una probabilidad cercana al 50% para los próximos cinco años”.
En concreto, Bocca dijo que la desconfianza obedece a la “cargada agenda de vencimientos que debe afrontar el Gobierno, pero sobre todo quien lo suceda a partir de diciembre de este año”. En los últimos días, el ex ministro de Economía, Roberto Lavagna, aseguró que es fundamental refinanciar la deuda tomada con el Fondo Monetario. La misma opinión expresó el ex titular de Hacienda, Alfonso Prat Gay. En paralelo, el ex viceministro de Economía de Cristina Fernández de Kirchner (CFK), Emanuel Alvarez Agis, aseguró la primera tarea del Gobierno que asuma el 10 de diciembre próximo deberá ser “renegociar el acuerdo” firmado con el FMI.









