La crisis cambiaria que atravesó nuestro país durante el mes pasado golpeó con fuerza la actividad de la industria y de la construcción, dos sectores claves de la economía. Los datos de marzo difundidos ayer por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) contradijeron la paulatina e incipiente recuperación económica que anticipó el gobierno nacional durante las últimas semanas.
Cabe recordar que, para el ministro de Hacienda de la Nación, Nicolás Dujovne, la actividad económica había tocado fondo a fines del año pasado. Con esa expectativa, el funcionario proyectó que, a partir de enero, los indicadores mejorarían, una proyección que quedó trunca con los resultados de informes sobre la industria y la construcción.
Según el organismo nacional, la producción industrial registró una caída de 13,4% en marzo en relación al mismo mes del año pasado. Es la undécima contracción consecutiva, advirtió el Indec. De esta manera, el primer trimestre de 2019 marcó un retroceso de 11,1% respecto de igual período de 2018. Y en este caso se destacó la caída de 4,3% respecto de febrero porque confirma que la actividad no se recupera como habían pronosticado desde la Casa Rosada. La medición contra el mes anterior mostró una baja después de dos meses de indicadores positivos (4,5% en enero y 2,7% en febrero).
Todas las categorías cerraron con contracciones. El rubro que mayor pérdida registró fue Automotores y otros equipos de transporte (-33,6%), seguido de Otros equipos aparatos e instrumentos (-31,6%). En la segunda categoría se incluyen equipos y aparatos de informática, televisión y comunicaciones, y componentes electrónicos como así también aparatos eléctricos e instrumentos médicos, ópticos y de precisión.
El Indec también dio informó la caída que registró la industria de la construcción en marzo. La actividad del sector tuvo un desplome interanual de 11,3% y una caída mensual de 3,5%. Al igual que en la industria, la construcción cerró marzo en rojo, luego de un bimestre de variaciones positivas. Los indicadores contradijeron una vez más el pronóstico oficial en dos sectores muy importantes de la actividad económica.









