La industria manufacturera es uno de los sectores de la economía más perjudicado por las decisiones del gobierno nacional. Según el Observatorio de Políticas Públicas de la Universidad Nacional de Avellaneda (Undav), alrededor de 3.500 empleos industriales se destruyeron por mes desde 2015. En total, fueron 137.000 puestos de trabajo.
“La problemática de la producción y el empleo ha resurgido en nuestro país, producto del cambio en la matriz macroeconómica desde fines de 2015, que decantó en la brutal caída de la actividad interna, además de la pérdida de puestos de trabajo”, afirmaron desde la Undav. El informe advirtió que “desde 2016, los niveles de actividad no paran de caer y eso se ve reflejado en absolutamente todos los índices nacionales”.
De todas formas, la casa de altos estudios mencionó el año 2017 como la única excepción, ya “en el resto de los años de esta gestión, los índices de actividad van a mostrar una marcada caída”. Lejos de ser un número abstracto, es la “representación de una menor producción, menos empleo y una caída del consumo”, remarcaron desde la Undav.
Cabe recordar que, en lo que respecta a la variación interanual de marzo, la producción industrial registró bajas de 30,2% en vehículos automotores, de 27,8% en muebles y colchones, de 26,8% en maquinaria y equipo, de 17% en productos textiles, de 12,3% en construcción y de 7,7% en alimentos y bebidas.
Por otro lado, la Undav destacó que, a pesar de la importante devaluación, el aumento de valor de la moneda extranjera no fue un aliciente para ganar competitividad industrial en el sector externo y que la cantidad de empresas exportadoras en 2018 fue la menor desde el año 1994.
“Si bien el conjunto de los sectores actualmente está sufriendo la recesión, la industria es sin dudas uno de los más afectados. El índice general marca una merma para el acumulado en el primer trimestre de 2019 en -11,1%”, finaliza el informe elaborado por el equipo de economistas de Economía Undav.









