La producción nacional de celulares no escapó el desplome del consumo y la pérdida de poder adquisitivo que atraviesa el país.
Según un informe de la Asociación de Fabricas Argentinas Terminales de Electrónica (Afarte), la producción de teléfonos cayó 33% durante el primer trimestre del año. Cabe recordar que la producción cerró 2018 con una contracción de 25%.
En primer lugar, desde Afarte advirtieron que la caída de la actividad se explica en las variables macroeconómicas que mantienen retraído el poder de compra de consumidor. “El 90% de los celulares que se venden en la Argentina provienen de la producción nacional. Con lo cual, la retracción del consumo y la baja en las ventas afecta mayormente a las empresas argentinas”, explicaron desde la organización.
“Finalmente, tras la devaluación, y pese a que los insumos son en su mayoría de origen extranjero y se abonan en dólares, los precios de las terminales en el país ganaron en competitividad, aunque las tasas de interés para la compra en cuotas (un ítem fundamental a la hora de la renovación) pueden influir en la menor adquisición de teléfonos”, concluyeron.









