La Dirección Nacional de Vialidad autorizó un incremento de hasta el 19% en las tarifas de peajes de rutas nacionales administradas por la estatal Corredores Viales S.A., en el marco del proceso de privatización en curso de esos corredores.
La medida fue oficializada mediante la Resolución 248/2026 publicada en el Boletín Oficial, tras completar el procedimiento de consulta ciudadana previsto en el esquema de “Elaboración Participativa de Normas”. El ajuste responde a un pedido de la concesionaria para revisar los valores en los tramos I al X de la red vial nacional.
Según el organismo, el aumento eleva el precio mínimo para automóviles a $1.500 y comenzará a aplicarse desde el jueves 26 de febrero en los diez corredores que concentran buena parte de las autopistas y rutas nacionales con peaje en la Argentina.
Sin descuento para TelePASE
Una de las principales novedades del nuevo cuadro tarifario es que desaparece la diferencia entre el pago manual y el automático. A partir de ahora, los usuarios del sistema TelePASE abonarán el mismo valor que quienes paguen en efectivo, sin beneficios adicionales.
Entre los valores de referencia, los vehículos de hasta dos ejes en rutas nacionales pasarán a pagar $1.500, mientras que las categorías superiores, como camiones de cinco o seis ejes, tendrán tarifas de hasta $7.500. En autopistas como la Autopista Ricchieri, los autos livianos abonarán entre $1.300 y $1.500 en hora pico.
En pleno debate por la concesión
El ajuste se da mientras el Gobierno avanza con el proceso de privatización de los corredores administrados por Corredores Viales, lo que reabre el debate sobre el costo de los peajes y el futuro del sistema de concesiones.
Desde Vialidad señalaron que la actualización busca sostener el funcionamiento y mantenimiento de la red, mientras que especialistas advierten que los incrementos impactan directamente en el costo del transporte y la logística, con posibles efectos sobre los precios de bienes y servicios.
Con la nueva suba, el esquema de peajes vuelve a quedar en el centro de la discusión pública, en un contexto de cambios en la gestión de las rutas nacionales y de presión sobre los costos de movilidad en todo el país.









