Con un mensaje cargado de optimismo, el ministro de Economía, Luis Caputo, afirmó que 2026 será “el mejor año en décadas” para la Argentina. El funcionario sostuvo que el crecimiento del sector energético, encabezado por Vaca Muerta, el avance de la minería en provincias como San Juan y Catamarca y las inversiones comprometidas en áreas de alta tecnología, como la inteligencia artificial, permiten proyectar un escenario favorable.
Sin embargo, el entusiasmo oficial convive con un panorama complejo en sectores clave de la economía. La industria, la construcción y el comercio, que en conjunto representan cerca del 50% del Producto Bruto Interno, continúan mostrando dificultades que ponen en duda la solidez de la recuperación y su impacto en el empleo.
Desde la asunción de Javier Milei, el mercado laboral privado registró alrededor de 200 mil despidos, lo que abre interrogantes sobre la capacidad de recomposición y la velocidad a la que podría darse.
A esto se suma un proceso de deterioro estructural: el PBI industrial por habitante, que en la década del 70 representaba cerca del 30%, se ubica hoy en torno al 18%, según datos de 2025.
La construcción aparece como el sector más afectado, en gran parte por la decisión oficial de paralizar la obra pública. En paralelo, los últimos indicadores de actividad reflejan señales mixtas.
Un informe de la consultora Orlando J. Ferreres & Asociados señaló que en noviembre la actividad económica cayó 0,8% respecto de octubre, cortando una racha de expansión, aunque en la comparación interanual mostró un crecimiento del 1,6%, con una clara desaceleración frente a meses anteriores.
El relevamiento advirtió que la industria manufacturera tuvo un desempeño negativo, con una caída interanual del 3,7%, mientras que el comercio retrocedió 0,7%. La producción automotriz, en tanto, alcanzó las 37.961 unidades, lo que implicó una baja del 29,3% interanual y del 19,6% en relación con octubre. También se registró una contracción en la actividad de electricidad, gas y agua, que acumuló una merma del 1,5% en los primeros once meses del año.
Como contracara, el sector de minas y canteras mostró un crecimiento interanual del 9,2% en noviembre y acumuló una suba del 7,3% en lo que va de 2025, reforzando el argumento oficial sobre el potencial de la economía extractiva.
En el Gobierno confían en que una combinación de reformas laborales y tributarias permitirá revertir las dificultades y motorizar una recuperación más amplia. No obstante, analistas advierten que, sin una mejora sostenida en los sectores intensivos en empleo, será difícil que el optimismo oficial se traduzca en una reactivación palpable para la mayoría de los argentinos.
El Gobierno afronta este viernes el pago de vencimientos por US$4.200 millones








