Según el último relevamiento de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), las ventas minoristas por el día de Reyes Magos registraron un crecimiento interanual del 0,5% a precios constantes frente a la misma fecha de 2025. A pesar de este ligero incremento en el volumen, la festividad estuvo marcada por un consumo débil y fragmentado, donde predominó la búsqueda de productos económicos y una notable caída en el poder de compra.
El ticket promedio de este año se ubicó en $36.656. Al compararlo con los $48.081 de 2025 y ajustar por la inflación interanual, el resultado arroja una caída real del 41,9% en el valor de las compras. Este dato evidencia un cambio drástico en el patrón de consumo: aunque se vendieron más unidades en algunos sectores, los regalos fueron de un valor real mucho menor que el año pasado.
La jornada comercial reflejó la falta de liquidez de los consumidores, quienes optaron de manera masiva por el uso de tarjetas de crédito, dejando el efectivo y el débito en niveles marginales. Los comercios intentaron incentivar la demanda con promociones agresivas —descuentos de entre el 20% y 40%, 2×1 y cuotas sin interés—, pero estas medidas tuvieron un impacto limitado debido a los ingresos ajustados de las familias y la competencia del canal online.
El análisis sectorial muestra resultados mixtos entre los rubros relevados:
- Librerías: Fue el sector con mejor desempeño, registrando una suba del 5% anual, aunque con el ticket promedio más bajo ($30.374).
- Equipos de audio, video y celulares: Creció un 1,1%, concentrándose la demanda en accesorios de bajo costo como auriculares y cargadores.
- Juguetería: Logró un modesto avance del 0,9%. Es el rubro donde más se notó la preferencia por artículos económicos pese a ofrecer uno de los tickets promedio más altos ($44.851).
- Calzado y marroquinería: Sufrió una baja del 1,1%, con una incidencia de la fecha cada vez menor para el rubro.
- Indumentaria: Fue el sector más afectado, con una caída del 2,5%. Los comerciantes señalaron que el gasto en ropa se concentró mayormente en Navidad.
Para la gran mayoría de los comerciantes, el balance fue agridulce: el 82,2% manifestó que los resultados fueron iguales o peores de lo esperado. La cercanía con las fiestas de fin de año y los gastos acumulados terminaron por condicionar una fecha que, para muchos rubros, resultó prácticamente irrelevante.
El panorama de estas ventas fue como una reunión familiar donde, aunque hubo más invitados, la torta fue mucho más pequeña para repartir, obligando a todos a conformarse con porciones mínimas para que nadie se quedara sin nada.









