Luego de que el INDEC informara una inflación mensual del 2,9%, el economista y ex presidente del Banco Nación Carlos Melconian sostuvo que el Gobierno necesita avanzar hacia un “plan de estabilización” que permita dejar atrás la estanflación y generar un proceso de expansión económica. En paralelo, el ministro de Economía, Luis Caputo, defendió la gestión oficial y reafirmó la decisión de “seguir bajando impuestos”, en medio del debate legislativo por la reforma laboral.
En declaraciones radiales, Melconian consideró que la discusión no debe centrarse únicamente en el índice inflacionario sino en la falta de un programa integral. “Hace falta un relanzamiento, un plan de estabilización, de shock, que lleve la inflación inmediatamente a cero, con pátina ortodoxa”, afirmó, aunque advirtió que un esquema de ese tipo sería “muy difícil” de implementar dada la orientación ideológica del Gobierno.
El economista señaló que aún restan corregir precios relativos, una tarea que, según indicó, estaba pendiente “desde el primer día”. A su entender, el Ejecutivo no logró quebrar la dinámica de estanflación en estos dos años: “La economía cayó, después rebotó, pero se mantiene en niveles similares a otros momentos desde 2011 en adelante”, planteó.
Si bien reconoció que la inflación descendió de niveles cercanos al 300% anual a la zona del 30%, advirtió que todavía se ubica en torno al 2% mensual y “sigue dando pelea”. “Treinta por ciento anual es mejor que 300%, eso no está en discusión”, remarcó, aunque cuestionó declaraciones oficiales previas que daban por superado el problema inflacionario: “Un viceministro aseguró que la inflación ya fue. ¿Dónde está ese viceministro con un 2,9%?”.
Además, sostuvo que el programa económico muestra “falta de musculatura” y criticó la ausencia de reformas estructurales y desregulaciones profundas que acompañen el ajuste macroeconómico.
En contraste, el ministro Luis Caputo salió a respaldar el rumbo del Gobierno y destacó los resultados obtenidos no solo en materia de inflación, sino también en variables sociales y administrativas. A través de su cuenta en la red social X, el titular del Palacio de Hacienda reiteró que la meta es continuar reduciendo la presión impositiva.
“Efectivamente, queremos seguir bajando impuestos, porque todavía son altos y distorsivos”, expresó, al referirse al debate parlamentario por la reforma laboral, cuyo tratamiento está previsto en el Senado. El oficialismo introdujo modificaciones al proyecto original, entre ellas la eliminación del artículo que contemplaba la rebaja del impuesto a las Ganancias para grandes y medianas empresas, medida que tenía un costo fiscal estimado en más de 2 billones de pesos para las provincias.
Caputo subrayó que la actual gestión “bajó impuestos por el equivalente al 2,5% del PBI” y aseguró que también se registraron mejoras en inflación, pobreza, indigencia, inseguridad, piquetes y regulaciones. “Hicimos lo que dijimos que íbamos a hacer y por lo que la gente nos votó”, afirmó.
El cruce de miradas se produce en un contexto de tensión política y económica, con el Gobierno defendiendo los avances logrados y sectores de la oposición reclamando un programa más contundente que permita consolidar la baja inflacionaria y reactivar la actividad.
La inflación de enero fue del 2,9% y la interanual trepó al 32,4









