El economista Juan Luis Bour, presidente de la Fundación FIEL, cuestionó con dureza la decisión del Gobierno nacional de postergar la actualización del Índice de Precios al Consumidor (IPC) y la definió como un “error de política económica”. Además, alertó sobre un atraso cambiario y advirtió que el uso del dólar como ancla inflacionaria ya muestra signos de agotamiento.
En declaraciones al programa Esta Mañana, por Radio Rivadavia, Bour sostuvo que la demora en la implementación del nuevo índice “magnifica un problema técnico” que no tiene impacto real ni sobre la dinámica inflacionaria ni sobre las expectativas del mercado. En ese sentido, relativizó la discusión metodológica al señalar que los resultados no diferirían sustancialmente.
“El Gobierno proyectó una inflación del 10% en el Presupuesto, pero eso no va a ocurrir”, afirmó el economista, quien estimó que, con la medición actual, la suba de precios de 2026 rondará el 24%. Incluso con un nuevo índice, agregó, el resultado sería similar, por lo que consideró innecesaria la postergación de la actualización.
En el plano cambiario, Bour advirtió que el tipo de cambio se encuentra atrasado y cuestionó la estrategia oficial de utilizarlo como herramienta para contener la inflación. “Se intentó frenar el dólar para bajar los precios, pero no funcionó porque el mercado percibe claramente el atraso cambiario”, explicó, aunque evitó precisar la magnitud del desfasaje.
Respecto a la normalización del mercado cambiario, remarcó que el cepo continúa afectando al sector empresario y que su levantamiento total no será inmediato. “Todavía la economía está débil y normalizar el mercado de cambios va a llevar mucho tiempo”, sostuvo, al tiempo que subrayó que lograr reservas positivas en el Banco Central es un proceso de largo plazo que puede demandar entre cinco y ocho años.
Por último, al referirse a la competitividad y la presión impositiva, Bour indicó que algunos sectores con mayor capacidad financiera están avanzando en procesos de reconversión, como el automotriz, obligado a competir con importaciones y ganar mercados externos. En contraste, planteó un escenario más complejo para el agro, al estimar que la reducción de retenciones será gradual y se extenderá durante varios años.
La inflación habría bajado en enero, pero se mantiene por encima del 2% mensual









