El Gobierno nacional acordó con gobernadores del norte ampliar los subsidios a la electricidad durante los meses de mayor consumo, en una negociación destinada a conseguir respaldo para la aprobación de la Ley de Zonas Frías en el Senado.
El ministro de Economía, Luis Caputo, y el jefe de Gabinete, Diego Santilli, recibieron en el Palacio de Hacienda a los gobernadores de Catamarca, Raúl Jalil; Salta, Gustavo Sáenz; Chaco, Leandro Zdero; y Jujuy, Carlos Sadir. También participaron funcionarios del área energética y equipos técnicos provinciales.
Más subsidios durante el verano
Según el acuerdo alcanzado, el bloque subsidiado para las zonas muy cálidas pasará de 300 a 550 kilovatios hora (kWh), mientras que para las zonas cálidas aumentará de 150 a 300 kWh entre noviembre y abril.
Caputo señaló que se consensuó una propuesta para redefinir los subsidios a la energía en las zonas cálidas y muy cálidas, mientras que Santilli destacó que el entendimiento se alcanzó tras escuchar el reclamo de las provincias.
El acuerdo representa un cambio respecto de la propuesta inicial del Gobierno, que contemplaba bloques adicionales de 300 kWh para las zonas muy cálidas y 200 kWh para las cálidas durante algunos meses.
El respaldo en el Senado
La negociación busca generar confianza entre el Gobierno y los gobernadores antes del tratamiento de Zonas Frías en la Cámara alta. Los mandatarios del norte reclamaban garantías de que los beneficios para las regiones cálidas se concretaran si la iniciativa avanzaba.
El compromiso establece que, una vez aprobada la ley en el Senado, el Gobierno publicará una resolución en el Boletín Oficial para establecer los nuevos subsidios eléctricos.
El costo para el Estado
Según estimaciones citadas en la negociación, el esquema actual de Zonas Frías genera un déficit de $485.000 millones, mientras que la aprobación de la reforma permitiría un ahorro de $272.099 millones para las arcas públicas.
Sin embargo, los nuevos subsidios eléctricos implicarán un gasto adicional para el Estado, en un contexto en el que el Gobierno busca preservar el superávit fiscal.
El Gobierno logró un superávit fiscal de $244.897 millones en julio









