Danisa Alesandroni: «La música clásica es para cualquiera»

La directora de la Camerata Rosario anticipa junto a este medio el concierto “Las ocho estaciones”, que este 18 de julio unirá a Vivaldi y Piazzolla en el Comeda.

Danisa Alesandroni: "La música clásica es para cualquiera"

La carrera de Danisa incluye presentaciones junto a destacados solistas como Pablo Griggio, Elías Gurevich, John McGrosso, Lilia Salsano y Jeremías Petruf.

El próximo 18 de julio a las 21, detrás del gran telón del Teatro Comedia (Rivadavia 254), la Camerata Rosario aguradará su momento para demostrar que las etiquetas en la música son, muchas veces, construcciones que se caen ante el primer acorde. Bajo la batuta de su directora, Danisa Alesandroni, la formación de cuerdas presentará “Las ocho estaciones”, una propuesta que intercala los célebres conciertos de Antonio Vivaldi con las piezas de Astor Piazzolla. La premisa de Alesandroni es clara: «La música clásica es para cualquiera, de cualquier edad, de cualquier clase social». Para ella, el objetivo es volver masivas estas expresiones, acercándolas a teatros conocidos y con entradas accesibles para que el público se permita vivir la experiencia sin preconceptos.

Esta mixtura refleja una evolución de ideas que cruzaron océanos. Según explica la directora, la raíz del concepto se encuentra en la intención del gran bandoneonista argentino: «la idea esta de juntar Vivaldi con Piazzolla, yo siempre digo que fue original de Piazzolla, porque él fue el que tuvo ganas de componer una música inspirándose en esta idea sobre cómo se ve (cómo vemos) este paisaje propio según las distintas estaciones del año». Sin embargo, la versión específica que interpreta la Camerata, donde las obras se mezclan orgánicamente, tiene otro origen. Fue el compositor ruso Desyatnikov quien, en diálogo con músicos alemanes, ideó esta estructura intercalada para poner en valor ese vínculo que Piazzolla pensó pero nunca llegó a ejecutar en simultáneo con el barroco. “La versión de este compositor ruso que las va intercalando nosotros no la habíamos visto nunca en Argentina”, destaca Danisa, subrayando que, al tener a ambos autores tan cercanos —con una separación de pocos minutos entre cada pieza—, se genera un hilo conductor donde incluso aparecen citas de Vivaldi dentro de la música de Piazzolla.

«Camerata Rosario». Su propuesta artística se distingue por una búsqueda sonora refinada, con especial atención a la amalgama de la cuerda, la texturización tímbrica y la resolución estilística como rasgos identitarios de su trabajo.

Un solista de talla internacional

Uno de los pilares que sostiene la vitalidad de la Camerata Rosario, creada en 2018, es su capacidad de reinventarse sobre el mismo repertorio. Aunque interpretan este programa de manera ininterrumpida desde 2022, la estrategia para evitar la monotonía reside, quizás, en la rotación de sus figuras centrales. «Nosotros hacemos este concierto desde el 2022 y lo que hicimos siempre fue cambiar al solista, que para nosotros es muy importante eso, para que la música de alguna manera se mantenga viva». En esta oportunidad, el invitado es el cordobés Jeremías Sergiani-Velázquez, quien actualmente se desempeña como solista de los segundos violines en la Orquesta del Metropolitan Opera de Nueva York.

El violinista cordobés Jeremías Sergiani-Velázquez ha interpretado música clásica, contemporánea y tango en 16 países de cuatro continentes. Fotografía de Carlin Ma Photography.

El regreso de Sergiani-Velázquez a su tierra no es sólo marca un nuevo hito artístico, sino también emocional. Formado inicialmente en Córdoba, su carrera lo llevó a los escenarios más exigentes del mundo, desde Juilliard hasta el Carnegie Hall. Su llegada a la Camerata se gestó a través de un vínculo de amistad con el concertino Ignacio Quiroz, con quien compartió estudios en Estados Unidos. Para Danisa, sumar a un músico de este calibre es fundamental para que el repertorio siga vigente y respire con nuevas interpretaciones. La logística para este encuentro, que cierra una gira por Rosario y Buenos Aires, implica un esfuerzo notable de autogestión, trasladando a toda la formación y sus instrumentos —algunos de dimensiones considerables como el contrabajo— por vía terrestre para asegurar que la música llegue a destino.

El disco como puerta de entrada

La formación de Alesandroni no se agota en el podio. Actualmente, la directora transita una Maestría en Dirección Orquestal con la Sinfónica Nacional Argentina y la etapa final de un Doctorado en Música, donde investiga la relación entre lo sonoro y las artes visuales. Esta profundidad teórica se traduce en su forma de abordar la música, entendiendo que dirigir requiere conocer la historia y la recepción de las obras en su época. Ese mismo espíritu es el que llevó a la agrupación a grabar su segundo álbum en 2026, titulado «Estaciones del Ángel». El disco, dedicado íntegramente a Piazzolla, fue un desafío técnico y económico que se concretó gracias a subsidios provinciales. Para Danisa, el registro en plataformas como Spotify y YouTube Music es una herramienta vital para que el oyente tenga una dimensión de lo que se vive en el concierto. A pesar de reconocerse como «poco tecnológica» y amante de los libros y el diario en papel, entiende que estas ventanas digitales son necesarias para democratizar el acceso a la cultura.

A lo largo de su carrera, ha sido directora titular de importantes organismos estables como la Orquesta Académica de Rosario, la Banda Sinfónica de San Lorenzo, el Ensamble Kaparilo de Música Contemporánea y la Camerata Rosario.

Una puesta visceral

Llegar a Córdoba representa para la directora un desafío profesional cargado de respeto hacia una plaza que define como poseedora de un «movimiento cultural importantísimo». La elección de Jeremías como solista fue, en parte, un gesto para resonar con la identidad local y acercarse a un público que conoce bien el género orquestal. Para Danisa, el concierto trasciende la ejecución técnica; se trata de una experiencia sensorial donde la música de Vivaldi describe la campiña italiana y la de Piazzolla evoca la intensidad de la ciudad, incluyendo pasajes donde el violín imita el sonido de los bocinazos urbanos. En este sentido, el recorrido del programa comenzará con “La primavera” y «Verano Porteño»; continúa con “El verano” y «Otoño Porteño»; sigue con “El otoño” e «Invierno Porteño»; y concluye con “El invierno” y «Primavera Porteña».

«Nosotros sentimos una energía, una adrenalina arriba del escenario que yo creo que se transmite», reflexiona la directora sobre la potencia de este programa intercalado. Con la convicción de que el diálogo entre el barroco y el tango tiene algo que decirle a cada espectador, la Camerata Rosario se prepara para un cierre de gira que promete ser, ante todo, un encuentro humano a través de la excelencia musical. Los pases para el show ya se encuentran disponibles a través de la plataforma Ticketek.

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