La escena del rock internacional despide a una de sus voces más reconocidas luego de que se confirmara el fallecimiento de Brad Arnold, líder y fundador de 3 Doors Down, quien murió a los 47 años tras enfrentar un cáncer en etapa avanzada, según informó oficialmente el grupo.
El texto oficial informó: “Con gran pesar, compartimos la noticia de que Brad Arnold, fundador, cantante principal y compositor de 3 Doors Down, falleció el sábado 7 de febrero a la edad de 47 años”.
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La banda detalló además que el músico murió acompañado por su familia: “Con su amada esposa Jennifer y su familia a su lado, falleció pacíficamente, rodeado de sus seres queridos, mientras dormía, tras su valiente batalla contra el cáncer”.
Arnold había revelado públicamente en mayo de 2025 que padecía cáncer en fase avanzada, enfermedad que ya presentaba metástasis en los pulmones y que obligó al grupo a cancelar su gira prevista para ese año. En aquel momento, el cantante transmitió tranquilidad a sus seguidores y sostuvo: “¿Sabéis qué? Servimos a un Dios poderoso y él puede superar cualquier cosa”, y agregó: “Así que no tengo miedo. De verdad, sinceramente, no tengo ningún miedo”.
Un referente del rock de los 2000
Desde la agrupación también destacaron el peso artístico del músico dentro del rock estadounidense: “Como miembro fundador, vocalista y baterista original de 3 Doors Down, Brad ayudó a redefinir la música rock mainstream”, señalaron en el comunicado.
También subrayaron el impacto de sus composiciones: “Las composiciones de Brad se convirtieron en un referente cultural para toda una generación, produciendo algunos de los éxitos más perdurables de la década de 2000, incluido el gran éxito de la banda, ‘Kryptonite’, que escribió en su clase de matemáticas cuando solo tenía 15 años”.
De Misisipi al éxito mundial
Arnold nació el 27 de septiembre de 1978 en Escatawpa, Misisipi, y fundó 3 Doors Down en 1996, siendo el único integrante que permanecía en la formación original hasta la actualidad. Además de cantar, también tocó la batería en los primeros años del grupo.
El salto internacional llegó con el álbum The Better Life (2000), impulsado por canciones como “Kryptonite”, “Loser” y “Duck and Run”, que llevaron al disco a múltiples certificaciones de platino en Estados Unidos. Posteriormente, con Seventeen Days (2005), la banda alcanzó por primera vez el número uno en ventas.
Despedida y legado
En su mensaje final, el grupo destacó también su dimensión humana: “Por encima de todo, fue un esposo devoto de Jennifer y su amabilidad, humor y generosidad conmovieron a todos los que tuvieron la suerte de conocerlo”.
El comunicado concluyó pidiendo respeto para sus allegados: “La familia está profundamente agradecida por el gran amor y apoyo recibidos durante este difícil momento y pide que se respete su privacidad”, y cerró con un mensaje que resume el sentimiento de sus seguidores y compañeros: “Lo extrañaremos profundamente y lo recordaremos por siempre”.
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