Después de 20 años, Robbie Williams volvió a la Argentina y cerró este domingo su regreso con una tercera presentación agotada en el Movistar Arena. El británico llegó al país para ofrecer tres conciertos —el jueves, el viernes y este domingo — en el marco de su gira vinculada a Britpop, aunque el repertorio estuvo lejos de limitarse a su material más reciente. Entre clásicos, historias personales, humor y referencias a la Argentina, el cantante volvió a poner en escena una de las características que mejor definieron su carrera: la capacidad de convertir un recital en un espectáculo de principio a fin.
Pero el regreso tuvo además algunos momentos inesperados, entre ellos su acercamiento a un clásico del rock argentino y una versión de “Wonderwall”, el clásico de Oasis, que interpretó durante el último show que tuvo lugar esta noche.
Ver esta publicación en Instagram
La primera fecha tuvo lugar el jueves 1 de octubre y contó con Juan Ingaramo como uno de los artistas invitados. El músico cordobés abrió la jornada durante aproximadamente media hora, antes de la presentación de The Lottery Winners, banda inglesa de indie pop que también formó parte de la propuesta como acto de apertura.
Pero una vez que Robbie Williams pisó el escenario, la noche avanzó por distintas etapas de su carrera, con canciones de sus últimos trabajos alternadas con los clásicos que lo convirtieron en una figura masiva desde su paso por Take That y, más tarde, como solista. El cantante apeló además a una fórmula que atraviesa buena parte de su trayectoria: grandes canciones, humor, interacción con el público y relatos personales.
Recordó sus problemas con las adicciones y los distintos procesos de rehabilitación que atravesó —según contó, fueron 15— y explicó que ese fue uno de los motivos por los que pasó dos décadas sin volver al país. La familia ocupó también un lugar central en sus palabras, especialmente su esposa y sus hijos, a quienes definió como una parte fundamental de su recuperación y de su vida actual.
El vínculo con el público argentino apareció varias veces durante el concierto. Williams hizo referencias a Diego Maradona y Lionel Messi, recibió una bandera con imágenes de ambos y aseguró que Argentina tenía a los dos mejores futbolistas. También recordó el gol de Maradona a Inglaterra en el Mundial de 1986.
El viernes llegó la segunda presentación, también con localidades agotadas. Antes del concierto, Williams recibió el título de Huésped de Honor de la Ciudad de Buenos Aires, una distinción impulsada por los legisladores porteños Paola Michielotto y Pablo Donati, junto al jefe de Gabinete porteño Gabriel Sánchez Zinny. En ese contexto, el artista volvió a destacar la relación construida con el público argentino y sostuvo que se trata de “uno de los mejores del mundo”.
La segunda noche también tuvo algunas diferencias respecto de la primera. Entre ellas estuvo una modificación en el repertorio: “Wonderwall”, que había formado parte de la lista prevista para otras fechas de la gira, fue reemplazada por “Relight My Fire”, una canción vinculada directamente con su pasado en Take That. La elección le permitió recuperar una parte de aquella historia y volver, con humor, sobre su relación con Gary Barlow, con quien actualmente mantiene un vínculo mucho más cercano que durante los años posteriores a su salida del grupo.
Otro de los momentos más personales llegó con “My Way”, que Williams dedicó a su padre, quien padece Parkinson. Mientras interpretaba la canción, las pantallas del escenario acompañaron el momento con imágenes de distintas etapas de su vida y de su familia.
Pero fue también durante esa segunda fecha cuando apareció uno de los elementos que terminarían proyectándose hacia el cierre del regreso. En medio del recital, la banda comenzó a tocar los acordes de “De música ligera”, de Soda Stereo. La reacción del estadio fue inmediata: el público reconoció la canción y comenzó a cantarla, mientras Williams preguntaba qué tema era. Luego manifestó su intención de conocerla y hacer una versión y, mirando hacia la última fecha, lanzó una promesa: “Bueno, la vamos a hacer el domingo, ¿ok?”.
El momento circuló rápidamente en redes sociales y recibió incluso reacciones de integrantes y allegados al universo de Soda Stereo, entre ellos Zeta Bosio y Laura Cerati. La expectativa quedó entonces instalada para la tercera presentación.
En esta última fecha volvió a contar con la actuación del cordobés Juan Ingaramo, que compartió en sus redes una fotografía junto a Williams antes del comienzo del concierto. “Acá con mi amigo Robbie fuckin’ Williams a punto de abrir su 3er show en la Argentina… SOBRAN LAS PALABRAS!!!”, escribió el músico cordobés, que había sido parte de la primera jornada.
Ver esta publicación en Instagram
Con las tres funciones agotadas, Williams completó así su regreso al país. Como se mencionó en un comienzo, la última noche tuvo además un cambio significativo respecto de la fecha anterior: “Wonderwall” finalmente apareció en el repertorio, después de haber sido reemplazada por “Relight My Fire” el viernes.
La visita estuvo marcada por la recepción del público argentino, algo que el propio cantante había destacado antes de los conciertos: “Argentina es un público especial, uno de los mejores del mundo”.









