Con la llegada del verano y las altas temperaturas, las redes sociales volvieron a poner de moda una tendencia que preocupa seriamente a los especialistas: los tatuajes solares o «Sunburn Art».
Esta práctica consiste en crear figuras, logos o patrones geométricos sobre la piel mediante el uso de plantillas caladas o la aplicación de protector solar solo en algunas partes del cuerpo, dejando el resto del cuerpo totalmente desprotegido, para que el sol dibuje formas sobre la piel a través de la quemadura.
El «tatuaje» aparece por el contraste entre la piel quemada —que se torna roja e inflamada— y la piel protegida. Sin embargo, lo que puede parecer un desafío divertido de Tik Tok es, en realidad, un daño gravísimo e irreversible para la salud.
La palabra de los dermatólogos
“No existe un bronceado saludable y el daño solar que se produce por quemaduras es irreversible” sostiene Marilina Zabalo (MN 111660), médica dermatóloga para La Roche-Posay. “El Sunburn Art genera quemaduras solares, envejecimiento prematuro de la piel, daño al ADN celular y un mayor riesgo de tener cáncer de piel.”
Además, la especialista hace hincapié sobre lo siguiente: “Si bien 1 de cada 3 cánceres en Argentina son de piel, el 98% se pueden prevenir con el uso de protector solar. Por eso, es sumamente importante seguir concientizando a la población sobre estas problemáticas. Existen modas que pueden ser muy peligrosas, y esta es una de ellas.”
Guía de fotoprotección: 6 consejos para cuidarte del sol este verano
Para evitar daños irreparables y disfrutar del sol de manera responsable, los expertos de La Roche-Posay comparten estos consejos fundamentales:
- Aplicá el producto generosamente. Para la cara y el cuello, aplicá dos líneas de protector sobre tus dedos índice y mayor; y una buena cantidad para el resto del cuerpo. El protector solar se debe colocar 20 minutos antes de la exposición para asegurar la absorción del producto.
- Evitá estar expuesto durante horarios con alta radiación UV. En Argentina, generalmente la radiación es más agresiva de 10 a 16 hs. En ese rango, tratá de quedarte bajo la sombra. Extra tip: Si tu sombra es más corta que vos, el sol está en su punto más peligroso.
- Realizá una reaplicación constante. Hay que reaplicar el protector solar cada dos horas sin falta, especialmente después de transpirar o nadar.
- Tené en cuenta las “zonas olvidadas”. Las orejas, el empeine de los pies, la nuca y el cuero cabelludo también se queman.
- Cuidado con los días nublados. Las nubes filtran la luz visible, pero dejan pasar hasta el 80% de la radiación UV. No te confíes si el día está gris o fresco.
- Acompañá el protector solar con protección física. Siempre que puedas, sumá gorro y anteojos de sol.









