Por qué son importantes los alimentos probióticos

Los alimentos derivados de probióticos, es decir, bacterias, son un suplemento perfecto para sumar a nuestra alimentación. Conoce cómo y por qué nos ayudan

Cuando hablamos de comidas con probióticos, estamos hablando de alimentos que contienen microorganismos vivos destinados a mejorar algunas funciones de nuestro cuerpo. Los alimentos tienen un alto contenido en fibra que actúan como nutrientes para nuestros organismos.

Justamente, con el boom de la cultura “veggie” encontramos diferentes alimentos que son ricos en probióticos, y como presentan soluciones alternativas a nutrientes a base de carne. Entre los principales beneficios de estos alimentos es que mejoran la flora intestinal. En síntesis, los probióticos producen bacterias “buenas” para nuestro organismo que evita el crecimiento de bacterias potencialmente patológicas.

Un aspecto en común que tienen todos estos alimentos es que han pasado por un proceso de fermentación. Si bien, la cultura “veggie” trajo consigo la aparición del kéfir, pero también – en nuestro día a día- consumimos muchos alimentos probióticos como, por ejemplo, yogurt, queso. Es decir, nacen a partir de un proceso de fermentación.

Entonces, tener en cuenta estos beneficios, traen aparejado la curiosidad de saber cómo suplementar nuestra dieta con alimentos probióticos ricos en fibra.

Así, en esta oportunidad te traemos tres recetas de bebida a partir de probióticos. Recetas fáciles de hacer y con resultados excelentes. Hay que tener en cuenta, en este caso, que nunca está demás consultar a un profesional de la salud para que nos recomiende las cantidades necesarias que necesita nuestro cuerpo.

También, debemos saber que, como todo alimento a base de bacterias, necesita tiempo para que estas se reproduzcan y generen los nutrientes que queremos. Actualmente, entre las opciones más populares que encontramos son:

1- Kéfir
Se trata de una bebida elaborada de granos de kéfir en agua o leche que descomponen los azúcares en el proceso de fermentación para crear los probióticos.

Los granos de kéfir se consiguen en cualquier dietética y en Argentina ya es un ingrediente conocido en el sector. No hay dificultades de encontrarlo.

Ingredientes
• 1 litro de agua mineral
• 3 cucharadas de azúcar de caña integral
• 1 higo seco
• ½ limón
• 3 cucharadas de nódulos de kéfir de agua

Preparación

En un recipiente de agua, vertemos todos los ingredientes y agitamos bien el conjunto para que se mezclen adecuadamente. Posteriormente, colocamos todo en una jarra de vidrio o cualquier envase de vidrio a disposición, a temperatura ambiente (entre 15°C y 30°C) durante tres días. Es importante que el recipiente no este sellado, sino que solo tapado para que su interior se oxigene y se produzca la fermentación.

2- Jun

Ingredientes
• 1,5 litro de agua mineral
• 1 cucharada de té de jazmín de hoja suelta
• 2 cucharadas de miel de abeja
• 1 sobre de cultivo SCOBY

Preparación
Hervimos agua y agregamos las hojas de té de jazmín, que deben reposar, por lo menos, tres minutos. Después colamos las infusiones en un recipiente de vidrio. Añadimos la miel y revolvemos. Esperamos a que se enfríe a temperatura ambiente. Posteriormente, vertemos el cultivo y dejamos que fermente en otro recipiente con tapado a temperatura ambiente por 3 días.

3- Kombucha

Tiene origen chino, y se la denominaba como el “elixir de la eterna juventud”. Se hace a partir de un hongo madre, un tipo de hongo plano y gelatinosos que metaboliza en la fermentación el té negro y el azúcar empleados en su preparación.

La preparación de la kombucha implica un proceso previo para obtener la bacteria madre de la receta, conocida como “Scoby”. Es una bacteria de textura gelatinoso que se encuentra en la superficie de la preparación, y como todos los productos derivado de probióticos, siempre son reutilizables para otra preparación a futuro.

Por ello, lo primero que tenemos que tener en cuenta es que la kombucha es una bebida que se venden comercialmente. Si conseguimos, lo importante para seguir produciendo es dejar lo que queda en la superficie del recipiente para volver a hacer kombucha.

Una vez que tenemos esto, procedemos a preparar nuevamente esta bacteria de cero. Colocamos el liquido concentrado en un recipiente con 4 cucharadas de té verde en un 1 litro de agua, y agregar una cucharada de azúcar.

El recipiente debe ser tapado con una servilleta o toalla siempre priorizando que se oxigene. Después debemos dejar reposar durante dos semanas.

Una vez que reposó, empieza la preparación de la Kombucha. Así, en otro recipiente de vidrio preparamos una infusión con 4 cucharadas de té de limón en un litro de agua, y 4 cucharadas de azúcar. Esperamos que se enfríe y ponemos nuevamente nuestra preparación “Scoby”. Dejamos reposar a temperatura ambiente durante 7 horas y ya estará lista la bebida.

4- Suero lácteo

La solución más simple y de rápida elaboración a partir de frutas u hortalizas y edulcorantes, danto como resultados potentes concentrados que son beneficiosos para la salud.

Por otro lado, los efectos secundarios son poco frecuentes y la mayoría de los adultos sanos pueden incorporar con seguridad alimentos que contienen probióticos en su alimentación. Las investigaciones futuras pueden conducir a probióticos avanzados con mayor potencial para mejorar la salud.

 
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