La aparición de un pasacalles atribuido a Luciano Castro, actor, frente al domicilio de Griselda Siciliani, actriz, reavivó el escándalo mediático en torno a la pareja. Según trascendió en las últimas horas, la actriz confirmó que la separación es definitiva y que no tiene intenciones de retomar la relación.
El gesto público no logró el efecto buscado. En el programa Puro Show, la periodista Nancy Duré fue tajante al analizar la situación: “Tratar de solucionar eso con un pasacalles es como ponerle leña al fuego. Es como tirarle querosén”.
La decisión de Siciliani
Por su parte, Pochi, creadora del perfil Gossipeame, reveló que mantuvo una conversación directa con Siciliani, en la que la actriz fue contundente: “Ya está, no va más. Estoy separada hace varias semanas”, aseguró la protagonista de Envidiosa.
En la misma línea, la periodista Paula Varela, panelista de Intrusos, explicó que la ruptura no estuvo motivada exclusivamente por una presunta infidelidad, sino principalmente por el impacto de la exposición pública. “No pudo con lo mediático, eso fue lo que más le pesó”, sostuvo.
Según detalló Varela, el conflicto excedió lo íntimo: “No es el cuerno en sí, eso se puede hablar o perdonar. Tiene que ver con la situación mediática en la que ella se vio envuelta”.
Reacciones y repercusiones
El episodio del pasacalles —con el mensaje “Te amo, Griselda. Hasta el fin. Te extraño mucho. Luciano”— se viralizó rápidamente en redes sociales y sumó un nuevo capítulo al conflicto. A la polémica se sumó Sabrina Rojas, conductora y exesposa de Luciano Castro, quien reaccionó con ironía desde su cuenta de Instagram.
“Quiero creer que no es real”, escribió Rojas, junto a un video humorístico del actor Eduardo Sterblitch. Luego, redobló la apuesta al sugerir que podría tratarse de una acción publicitaria vinculada a la coyuntura mediática.
Más tarde, la conductora aclaró su postura: “No debería meterme, lo sé. Pero no paran de mandármelo, entonces reflexiono”, señaló, apelando nuevamente al humor para descomprimir la situación.
Mientras tanto, desde el entorno de Siciliani sostienen que la decisión está tomada y que, pese a los gestos públicos y la repercusión mediática, la actriz priorizó preservar su intimidad y dar por cerrada la relación.









