¿Cuál suele ser el “caminito” que hacemos cuando se nos escapa o pierde una mascota? Por lo general avisamos a nuestros contactos cercanos, incluyendo a los vecinos del barrio. Y si lamentablemente no hay novedades, creamos el flyer -con la foto más bella del animalito en cuestión y el teléfono de algún miembro de la familia- y en la desesperación, lo compartimos con grupos y llegan a otros que tienen miembros que uno no conoce. Y se viraliza con las mejores intenciones. Pero una vez que ese número de celular se hace público, comienza otra pesadilla.
Candela Urban Ricciardi es una joven vecina de barrio Poeta Lugones y rescatista independiente, conoce de cerca esta modalidad. En diálogo con Hoy Día Córdoba, advirtió que los delincuentes acechan los grupos de difusión y se aprovechan de la vulnerabilidad de los dueños. Según explicó, la mecánica delictiva es directa: los estafadores contactan a las familias asegurando tener al animal y exigen un rescate económico inmediato.

Urban Ricciardi alertó sobre el uso de tecnologías para hacer más creíble el engaño.
«Lo que hacen es llamarte o mandarte una foto, que muchas veces no es real porque está hecha con Inteligencia Artificial, diciéndote que tienen a tu perro y que les deposites cierta cantidad de dinero. A veces dicen que se los han vendido y otras, directamente piden la plata», detalló en la entrevista.
El peligro es doble, ya que no solo buscan el rédito económico, sino que en ocasiones citan a las víctimas en «lugares peligrosos a los que no deberían ir». La rescatista señaló que los adultos mayores son las víctimas más frecuentes, tal vez por no distinguir las imágenes generadas digitalmente de una foto real.
El riesgo de los grupos masivos y la falta de respuestas
El acceso de los estafadores a los datos de contacto es, paradójicamente, facilitado por la misma desesperación de búsqueda. Si bien Urban Ricciardi destacó que en los grupos barriales específicos los vecinos suelen conocerse, el problema radica en la viralización en grupos de compraventa masivos.
«Allí se incorpora gente de todos lados… Ellos miran las fotos, ven los números de contacto en los flyers y uno pierde el control de dónde termina su número de teléfono», explicó la especialista a este medio.
Respecto a los argumentos utilizados, los delincuentes juegan con la inmediatez. Las excusas varían desde la exigencia directa de una transferencia para la devolución, hasta intermediaciones falsas donde aseguran que el animal lo tiene un tercero en otra dirección, solicitando dinero «antes» de facilitar el contacto. «Juegan con la desesperación de la gente para que haga transferencias rápidas», enfatizó la joven rescatista.
Finalmente, Candela se refirió a la dificultad de combatir judicialmente estos delitos. Aunque confirmó que «denuncias siempre hay hechas», lamentó que rara vez prosperen debido a que los estafadores utilizan chips de teléfono descartables y las transferencias son casi imposibles de rastrear o recuperar. Es por esto que su labor actual, además de rescatar animales, se centra en advertir y acompañar a los dueños para evitar que sufran esta doble victimización.
Guía de acción ante un llamado por mascota perdida
Para evitar estafas y situaciones de peligro al buscar a tu compañero de cuatro patas, sintetizamos los «tips» para no ser estafados:
- Exigir una videollamada: Es la única forma de verificar que realmente tienen a tu mascota. No confíes en fotos, ya que pueden ser falsas o alteradas con Inteligencia Artificial.
- No transferir dinero sin pruebas: No realices depósitos, transferencias ni accedas a links o códigos QR bajo ninguna circunstancia antes de ver fehacientemente al animal.
- Pedir el contacto directo: Si te dicen que el perro lo tiene un «amigo» o tercero, no aceptes intermediarios. Exigí el número de teléfono de esa persona para comunicarte directamente.
- Puntos de encuentro seguros: Nunca vayas a buscar a tu mascota de noche o a zonas desconocidas. Acordá el encuentro de día y en un lugar público con movimiento de gente (por ej., una estación de servicio).
- Solicitar escolta policial: Al momento de ir a buscar al animal, una excelente opción es llamar a la policía (911) desde la puerta del lugar acordado para solicitar acompañamiento.
- La prevención es la clave: Colocale siempre un collar con chapita identificatoria y no lo dejes salir solo a la calle.









