En un contexto de crisis social y falta de empleo genuino, la problemática de los cuidacoches en la ciudad de Córdoba vuelve a ocupar un lugar central en la agenda legislativa. En busca de una solución integral y progresiva, el legislador radical Dante Rossi mantuvo una reunión con el vocero del Arzobispado, Munir Bracco, para detallar los alcances de un proyecto de ley que propone declarar la Emergencia en materia de estacionamiento.
La iniciativa busca diferenciar entre la vulnerabilidad social y la delincuencia, estableciendo un plan gradual para ordenar el caótico sistema de estacionamiento callejero y eliminar la figura del «naranjita» ilegal en un plazo de ocho meses.
Los ejes centrales del proyecto
La propuesta de Rossi establece una hoja de ruta clara para el municipio, combinando control estatal, habilitaciones transitorias y reinserción laboral. Los puntos clave son:
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Relevamiento exprés: Se ordena a la Municipalidad confeccionar, en un plazo de 15 días, un padrón detallado de todas las personas que trabajan como cuidacoches. El censo deberá clasificarlos según tres categorías:
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Zonas con estacionamiento medido.
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Cuadras a cargo de cooperativas.
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Lugares sin ningún tipo de autorización municipal.
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Prohibición inmediata y control: Se busca prohibir la actividad de los «naranjitas» en las áreas donde ya funciona el sistema de estacionamiento medido oficial. La Guardia Urbana Municipal será la encargada de efectivizar el control en estos puntos críticos.
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Habilitación transitoria (por 8 meses): Para aquellos cuidacoches que obtengan un certificado de buena conducta, se otorgarán permisos provisorios. Estos habilitados podrán trabajar únicamente en cuadras comerciales específicas que no estén dentro de las zonas de estacionamiento medido. El objetivo es contener la actividad mientras se desarrollan programas de empleo.
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Congelamiento del territorio: Se implementará un control efectivo para impedir que la actividad se expanda a nuevas arterias. La premisa es clara: no se permitirá la ocupación de ninguna calle adicional con «naranjitas».
Capacitación y salida laboral: el plan de reconversión
El proyecto hace hincapié en la necesidad de que el Estado municipal y provincial actúen como facilitadores para que estas personas puedan dejar la vía pública de manera voluntaria. Para ello, se contempla:
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Cursos de capacitación: Se dictarán talleres con salida laboral, destinados exclusivamente a las personas incluidas en el relevamiento.
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Programas de empleo: Se propone un sistema similar al Programa Primer Paso (PPP), requiriendo la colaboración del sector privado para absorber y reconvertir esta mano de obra.
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Monitoreo constante: Durante los ocho meses de vigencia de la emergencia, se realizará un seguimiento para garantizar que las cuadras que queden desocupadas no sean tomadas por nuevos cuidacoches.
El sistema de cobro y los montos
Uno de los puntos más innovadores del proyecto es la regulación del cobro en las zonas habilitadas. Para evitar la extorsión y la falta de control, se propone un sistema formal de pago:
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Método de pago: Se implementará un sistema de cobro mediante Código QR o tickets físicos.
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Tarifas diferenciadas:
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Zonas comerciales estándar: Se fijará un costo de $500 por hora.
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Espectáculos masivos: En las zonas aledañas a eventos, se establecerá un monto tope de $2.500 por todo el período del espectáculo.
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La postura de Rossi: «No es solución como en la dictadura»
El legislador radical fue tajante al diferenciar su propuesta de enfoques represivos del pasado y al señalar la dualidad del problema social.
“Hay naranjitas y limpiavidrios por la crisis social, en donde hace muchos años que no se genera empleo genuino. Hay naranjitas delincuentes y otros que estando en zonas ilegales se comportan como corresponde, siendo dicho ingreso el único que llevan a su casa”, explicó Rossi.
En ese sentido, remarcó que la solución no pasa por la clandestinidad ni la persecución indiscriminada.
“No se pueden buscar soluciones como en la dictadura militar, donde para el mundial se intentó trasladar a las personas de calle a lugares donde no sean visibles”, advirtió.
Asimismo, fue contundente respecto a la inseguridad: “Para los naranjitas que cometen delito, hay que meterlos presos, como a cualquiera que viola la ley”.
El objetivo final
La iniciativa busca un equilibrio entre el orden público y la inclusión social. Según detalla el proyecto, la declaración de emergencia permitiría actuar de inmediato en tres frentes: el relevamiento, la prohibición del cobro en zonas medidas y la habilitación controlada en áreas comerciales específicas.
“Lo que buscamos es elaborar un plan progresivo para eliminar los naranjitas ilegales en el término de 8 meses, con apoyo de la Provincia y la Municipalidad”, concluyó Rossi, subrayando que el seguimiento estatal y los programas de empleo serán la clave para que, al finalizar la emergencia, el espacio público esté efectivamente liberado de la ilegalidad.









