Este lunes por la mañana se llevó a cabo un narcotest sorpresivo a las máximas autoridades de la Policía de Córdoba, en un procedimiento dispuesto por el ministro de Seguridad, Juan Pablo Quinteros, y realizado en la Jefatura de Policía. El control incluyó al propio funcionario, al jefe de la fuerza, Marcelo Marín, a subjefes y a directores generales que integran el Estado Mayor Policial.
La medida se aplicó para detectar la presencia de metabolitos de drogas psicotrópicas ilegales y se realizó en cumplimiento del artículo 66 de la Ley 10.954 de Seguridad Pública y Ciudadana, normativa impulsada por el gobernador Martín Llaryora y sancionada en diciembre de 2023.
El procedimiento estuvo a cargo del personal de salud de la fuerza, que efectuó análisis toxicológicos de orina para la detección de sustancias psicoactivas, además de un muestreo complementario de saliva. Según se informó oficialmente, los estudios se realizaron de manera sorpresiva y bajo los protocolos previstos por la legislación vigente.
De acuerdo con los resultados difundidos este lunes, todas las muestras arrojaron resultado negativo, tanto las correspondientes a las autoridades policiales como la del propio ministro de Seguridad.
El operativo fue supervisado y validado por el comisario mayor médico Gabriel Bosque, del Policlínico Policial, quien certificó los resultados en el marco de lo establecido por la Ley 10.954.
Desde el Ministerio de Seguridad señalaron que este tipo de controles forman parte de una política orientada a fortalecer la transparencia, la confianza institucional y la idoneidad de los cuadros jerárquicos, con el objetivo de garantizar una fuerza policial profesional y alineada con los estándares de conducta exigidos por la normativa provincial.
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