En las últimas semanas, las redes sociales se llenaron de un fenómeno inesperado: una ola de nostalgia por el año 2016. Entre filtros de Snapchat con coronas de flores, fotos granuladas y el regreso del «millennial pink», usuarios de todo el mundo parecen coincidir en que aquel fue un «tiempo más sencillo». Sin embargo, al desempolvar los archivos de Hoy Día Córdoba, la memoria digital se cruza con una realidad provincial que, si bien vibrante, distaba de ser un oasis de calma.
La tendencia actual sugiere que en 2016 estábamos «menos en línea, pero más juntos», compartiendo una suerte de «monocultura» donde todos participábamos de los mismos desafíos virales, como el mannequin challenge. Se recuerda como una era de «optimismo millennial», previa a la fatiga informativa del doomscrolling y a la fractura social de la pandemia.
Pero, ¿qué ocupaba la conversación de los cordobeses?
Entre festivales y una nueva etapa política
Para enero de 2016, Córdoba vivía su tradicional efervescencia veraniega. Las hojas de Hoy Día Córdoba daban cuenta del inicio de la 56ª edición del Festival Nacional del Folklore de Cosquín y del color de la Doma y el Folklore en Jesús María, que ese año contaba con figuras como Pedro Aznar y Lali Espósito. El turismo estallaba, con Villa Carlos Paz alcanzando un 90% de ocupación tras el recambio de quincena.
En el plano político, el clima era de reconfiguración. El entonces presidente Mauricio Macri protagonizaba las portadas con su histórico viaje al Foro Económico de Davos, buscando reinsertar al país en el mercado global, una cita a la que Argentina no asistía desde 2003. En su visita a la provincia, Macri se mostraba junto al gobernador Juan Schiaretti, afirmando que «Córdoba es la provincia con más capacidad de empujar a la Argentina» tras anunciar inversiones millonarias en obras públicas.
No todo era «color de rosa pastel»
A pesar de la estética nostálgica de pelo rosa y remeras Supreme que hoy inunda Instagram, las noticias locales de aquel enero de 2016 reflejaban desafíos complejos. La Córdoba de hace diez años luchaba contra su propia crisis sanitaria: el dengue era declarado epidemia y crecía la preocupación por el virus zika y su relación con la microcefalia en bebés.
El clima también golpeaba con dureza. El archivo nos recuerda el drama de las Sierras Chicas, donde un temporal provocó evacuados, destrozos y cortes de servicios en localidades como Villa Allende, Mendiolaza y Río Ceballos, reviviendo el trauma de inundaciones anteriores. Asimismo, la economía doméstica ya mostraba signos de tensión; la canasta básica alimentaria en la provincia registraba aumentos significativos, afectando el bolsillo de los trabajadores cordobeses.
Las portadas de enero de 2016 en Córdoba reflejan una sociedad volcada masivamente a sus festivales y plazas, preocupada por el mismo mosquito y atenta a un nuevo ciclo político. Tal vez la nostalgia viral no sea por los filtros de Snapchat, sino por recuperar esa «monocultura» cordobesa donde, a pesar de las inundaciones o las epidemias, todavía compartíamos un mismo relato de provincia.
Memorias de papel
Las páginas de este diario reflejaban los temas, debates y protagonistas que marcaban la vida cotidiana de la ciudad. Cada titular, cada foto y cada columna periodística son hoy parte de la memoria colectiva de los cordobeses.
Los lectores que nos siguen desde los primeros días saben que no siempre fuimos de esta manera. Sin dudas, los medios son otros. Pero los fines son los mismos: informarnos y comunicarnos con honestidad, manteniendo siempre la cercanía con nuestra comunidad.
Con esta sección llamada Memorias de papel, proponemos un viaje en el tiempo para redescubrir cómo eran las noticias de Córdoba en el pasado: qué preocupaba a los vecinos, qué se celebraba y qué cambios comenzaban a gestarse en la sociedad.









