El Gobierno nacional dictó la conciliación obligatoria en el conflicto con trabajadores del sector aeronáutico y dejó sin efecto el paro que iba a comenzar mañana en aeropuertos de todo el país. La medida impacta sobre las acciones impulsadas por la Asociación Trabajadores del Estado (ATE) y la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC), que habían advertido por demoras y cancelaciones.
La decisión fue oficializada por la Secretaría de Trabajo, que intervino para desactivar la medida de fuerza y abrir una instancia de negociación entre las partes. De esta manera, se garantiza la normal prestación de servicios en las terminales aéreas, al menos mientras dure el período de conciliación.
Se suspende la medida de fuerza
El paro, que estaba programado para mañana, había sido anunciado en reclamo de mejoras laborales y salariales, con impacto previsto en vuelos de cabotaje e internacionales. Desde los gremios, se había alertado que la medida podría generar demoras significativas y cancelaciones en plena operatoria.
Sin embargo, con la conciliación obligatoria, los sindicatos deben retrotraer cualquier acción directa y asegurar la continuidad de tareas. Esto implica que los vuelos programados no deberían verse afectados en las próximas horas.
Intervención oficial y negociación
La conciliación obligatoria establece un plazo durante el cual las partes deberán negociar sin adoptar nuevas medidas de fuerza. En ese marco, el Gobierno busca encauzar el conflicto y evitar afectaciones al transporte aéreo, considerado un servicio clave.
El conflicto se da en un contexto de tensión en distintos sectores estatales, donde los gremios reclaman recomposición salarial frente a la inflación.









