La defensa de la arquitecta Brenda Micael Barattini, quien se encuentra en prisión luego de herir en los genitales a Sergio Fernández, en un hecho ocurrido en noviembre de 2017, ofrecería una compensación económica para no ir a juicio, extinguir la acción civil, y quedar en libertad. Según trascendió, Fernández, de 40 años, aceptaría la compensación ofrecida, que sería de alrededor de 30.000 dólares. Uno de los abogados de la imputada, Lucas de Olmos, señaló que “Barattini está detenida hace un año y medio a la espera de la homologación de un acuerdo que vamos a celebrar con la parte damnificada para reparar el daño”.
Si esto ocurre, el letrado señaló que “la mujer recuperaría la libertad amparada en el artículo 59 del Código Penal”. El caso debe ser juzgado por la Cámara 2ª del Crimen, donde se imputó a Barattini por lesiones gravísimas calificadas por alevosía y el vínculo. Por esta acusación, la mujer enfrenta una posible pena de 15 años de prisión.
Extraoficialmente, se indicó que la fiscal de Cámara, Laura Battistelli, no estaría a favor de la homologación del acuerdo, lo que podría llevar a la defensa, que también integra el abogado Iván Sironi, a pedir la inconstitucionalidad de lo actuado por entender que “el Estado no puede estar por encima de las partes”. Sin embargo, el pedido aún no ingresó a la Cámara, por lo que el supuesto entendimiento entre las partes debe ser analizado por los funcionarios judiciales.
En caso de ser rechazado, el juicio debe sustanciarse. El 25 de noviembre de 2017, en su departamento de Chacabuco 580, Barattini seccionó el 90% del pene y un testículo de Fernández, quien era su amante. Por el caso, la mujer está detenida en Bouwer, mientras que el músico fue sometido a una cirugía reparadora. Además, también arrastra secuelas físicas y psicológicas, mientras que aún se debe determinar las incapacidades reproductivas que padece el hombre.
A fines del año pasado, De Olmos y Sironi habían solicitado que Barattini esperara el juicio en libertad, pero la Cámara rechazó el pedido por unanimidad, al considerar que la acusada podría entorpecer el proceso al influir en los testigos que declararían en el juicio.









