Según pudo conocerse este martes, las primeras informaciones indican que la interna María Oviedo, de 60 años de edad y que al parecer estaba detenida por un delito menor, se habría descompensado el lunes dentro del penal motivo por el cual fue trasladada al Hospital Misericordia, pero no pudieron salvarle la vida. Familiares denuncian que la asistencia médica se habría demorado y que Oviedo había solicitado en varias oportunidades ser revisada por un profesional.
Desde el Servicio Penitenciario de Córdoba informaron hoy que Oviedo “se encontraba en el servicio médico a raíz de un cuadro dorsalgia» y que «al realizársele un control y un electrocardiograma, manifiesta sentirse descompuesta, entrando en paro cardiorrespitario, ante lo cual la profesional médica actuante le realiza las maniobras de reanimación cardiopulmonar», indicaron.
«Ante esta circunstancia es trasladada de inmediato en un móvil ambulancia de alta complejidad al Hospital Misericordia, donde profesionales de dicho nosocomio continúan las maniobras de reanimación cardiopulmonar. A las 17.10 se constata su deceso por paro cardiorrespiratorio», reza el comunicado oficial.
Adriana Revol, de la agrupación Autoconvocados Anticarcelarios, dijo esta mañana que lo que sucedió es «increíble». «Dicen que sufría del corazón y que tuvo un paro cardíaco. El Servicio Penitenciario siempre dice que es un paro cardíaco», cuestionó.
A las 10 habrá una protesta de familiares de presos y ex presos frente a los tribunales provinciales para reclamar por diferentes cuestiones, entre ellas la falta de acceso médico de los internos.
Con la muerte de Oviedo ya suman cuatro las presas fallecidas en el penal de Bouwer en lo que va de 2019. En ese sentido, Revol mostró preocupación por lo que pueda suceder dentro de la cárcel, «porque no creo que las internas se queden muy calladitas», en referencia al nuevo deceso. «Es otro crimen del Estado», denunció la referente de la agrupación.
Las condiciones en las cuales los presos atraviesan su condena dentro del Complejo Carcelario Nº1 – Reverendo Francisco Lucchese, de Bouwer, viene siendo materia de denuncias desde hace tiempo. En la víspera, un abogado de varios internos había denunciado que debido a la superpoblación en la cárcel algunos presos dormían en los pasillos y a la intemperie.
Incluso, el mismo lunes el Servicio Penitenciario emitió un comunicado para aclarar que el salto desde un patio de un sector a otro patio por parte de un interno, que fue filmado y viralizado por las redes sociales, «no fue un intento de fuga». El hecho ocurrió el sábado pasado en el establecimiento carcelario de Bouwer.
Comunicado
El Servicio Penitenciario de la Provincia de Córdoba informa que el sábado 4 de mayo aproximadamente a las 18.30 hs, un interno se subió a los alambrados del Complejo Carcelario Revendo Padre Luchesse en Bouwer con la intención de pasar del patio del salón de visitas a otro sector. El propósito de saltar de un patio a otro, no constituyó un riesgo de fuga o evasión de parte del interno.
Durante el hecho al intervenir el personal de guardia, el interno acató la voz de alto, y fue trasladado al servicio médico donde se constataron heridas cortantes superficiales producto de pasar de un sector al otro.
El interno cumple una condena por amenazas y se aloja en el Módulo MX1 del complejo carcelario.
Tras el episodio, se dio inmediata intervención al Tribunal de Conducta Policial y Penitenciario, efectuando las actuaciones e investigaciones administrativas correspondientes.









