Veterinarios contra las razas braquicéfalas

Profesionales de todo el mundo junto a centros y organizaciones se han unido en contra de la cría de razas de hocico corto

Más de 1.300 veterinarios, 100 estudiantes de veterinaria y 340 auxiliares, técnicos veterinarios y otros profesionales del sector de 66 países se han unido junto con más de 70 organizaciones y centros en contra de la cría de razas braquicéfalas de perros, gatos, conejos y équidos.

Entre los organismos que apoyan la iniciativa se incluyen la Asociación Mundial de Veterinaria de Pequeños Animales (WSAVA), la Federación de Veterinarios de Europa (FVE) y la Federación de Asociaciones Veterinarias Europeas de Animales de Compañía (FECAVA).

Un animal braquicéfalo es uno con hocico corto, una característica elegida en ciertas razas de perros, gatos y conejos. No se encuentra de forma natural en las mascotas y ocasiona una gran variedad de problemas, deformidades y enfermedades.

Hay casos donde la braquicefalia se ha llevado al extremo en perros como el Bulldog Francés, el Bulldog Inglés, el Carlino o el Pequinés, y en gatos como el Persa o el Gato Exótico de pelo corto.

"La cría de animales extremadamente braquicéfálos es contraria al bienestar y la salud animal y debe ser detenida. Instamos a los responsables de la toma de decisiones y a las organizaciones veterinarias a nivel mundial a que utilicen los medios provistos en esta página web para tratar de influir y generar cambios positivos para el bienestar futuro de nuestros animales de compañía".

Esto expresan los veterinarios, técnicos veterinarios, profesionales relacionados y organizaciones de todo el mundo que pueden encontrarse en la página web de la causa (http://vetsagainstbrachycephalism.com/).
Y es que los problemas de salud que esta característica ocasiona en nuestras mascotas son múltiples.

En el caso de los perros, la más notable es el síndrome de obstrucción crónica de las vías respiratorias altas, más comúnmente conocido como síndrome braquicefálico o BOAS (por sus siglas en inglés Brachycephalic Obstructive Airway Syndrome).

Los canes con este tipo de hocico sufren varias malformaciones que les ocasionan problemas al respirar, como fosas nasales estrechas, exceso de tejidos blandos en la boca y el paladar blando y lengua relativamente grande, además tienden a tener tráqueas muy estrechas en comparación con animales de tamaño similar con caras normales.

La gravedad de este síndrome varía de un animal a otro, pero estudios recientes sugieren que más de la mitad de los Bulldogs y alrededor de dos tercios de los Pugs o Carlinos presentan alteraciones al respirar, las cuales a menudo son aceptados como normales por sus dueños.

Los ronquidos y las sibilancias se consideran normales cuando en realidad son signos de dificultad respiratoria. Muchos de estos animales colapsan cuando hacen ejercicio o tardan más de lo normal en recuperarse del esfuerzo, llegando al extremo de que muchos requieren cirugía para tener una vida normal.

Además, los perros usan una parte importante de su nariz para enfriarse, especialmente en temperaturas calurosas. Un mecanismo prácticamente inexistente en perros braquicéfalos lo que provoca como resultado que sea más susceptibles al golpe de calor, algo que puede poner en peligro sus vidas.

Los animales braquicéfalos también sufren graves problemas dentales, debido a que sus mandíbulas y dientes se deforman al tener una cara muy corta, presentando problemas para sujetar y masticar su comida.

Por otro lado, tienen ojos prominentes que están más expuestos a lesionarse fácilmente y los pliegues en su cara los predisponen a infecciones e inflamaciones cutáneas crónicas.

Las hernias discales también son comunes por su cola rizada y presentan enfermedades relacionadas con la baja diversidad genética en estas razas.

Asimismo, es común observar trastornos gastrointestinales, debido a la presión diferencial entre el tórax y el abdomen durante la respiración, a menudo forzada, como reflujo esofágico o hernia de hiato de gravedad variable.

Estudios recientes muestran además un aumento alarmante en las malformaciones de corazón, a menudo inoperables, en el Bulldog Inglés.

En el caso de los gatos, los problemas respiratorios pasan desapercibidos, ya que estos animales al sentir dificultad para respirar se vuelven más sedentarios en búsqueda de la comodidad.

Además, los gatos son reacios a respirar con la boca abierta, y los más afectados lo encontrarán muy estresante.

Por último, el caso de los conejos braquicéfalos es quizás de los más peligrosos con problemas dentales que pueden ser fatales.

Los dientes de los conejos crecen continuamente y si la conformación anatómica no permite que los dientes ocluyan de manera perfecta, como la naturaleza ha previsto, estos crecen demasiado ocasionando dolor, infecciones de encías, abscesos dentales y, a menudo, la muerte.

 

 
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