Durante el período de vacaciones, miles de familias se trasladan por ruta o avión junto a sus mascotas. Aunque compartir el viaje es una práctica cada vez más extendida, los traslados prolongados, los cambios de clima, alimentación y rutina pueden convertirse en detonantes de urgencias veterinarias inesperadas, que generan preocupación y estrés en los tutores.
Golpes de calor, descomposturas digestivas, cuadros de ansiedad, accidentes y reacciones alérgicas figuran entre las consultas más frecuentes durante los viajes, especialmente en los meses de verano.
Prevención antes de salir a la ruta
“Antes de viajar es fundamental realizar un control veterinario previo, evaluar el estado general de la mascota y anticipar posibles riesgos según el destino y el medio de transporte”, explicó Silvina Muñiz, médica veterinaria, consultora veterinaria de Vetify, presidenta de la Asociación de Veterinarios Especializados y representante argentina ante la Federación Iberoamericana de Asociaciones Veterinarias de Animales de Compañía (FIAVAC).
La especialista señaló que contar con orientación profesional inmediata ante una urgencia puede marcar la diferencia no solo desde el punto de vista clínico, sino también en la toma de decisiones adecuadas por parte de los tutores.
Señales de alerta durante el viaje
Muñiz advirtió que durante los traslados es clave estar atentos a síntomas como decaimiento, dificultad para respirar, vómitos o diarrea persistentes, temblores, cojera repentina, picazón intensa, inflamaciones, heridas, fiebre o cambios bruscos de comportamiento.
En destinos de playa o zonas ventosas, son frecuentes las irritaciones en piel y oídos, otitis, conjuntivitis y alergias, mientras que en climas calurosos el golpe de calor es una de las urgencias más comunes, con signos como jadeo excesivo, debilidad o desorientación.
Atención veterinaria y respaldo profesional
En este contexto, los planes de salud veterinaria se consolidan como una herramienta clave durante las vacaciones. Además de promover controles periódicos que reducen el riesgo de complicaciones, permiten acceder a atención veterinaria las 24 horas, a través de redes de profesionales con cobertura en todo el país.
A esto se suma la posibilidad de video consultas, una modalidad cada vez más valorada para resolver dudas urgentes, evaluar síntomas y brindar contención a distancia.
“Cuando una mascota se descompone durante un viaje, la incertidumbre suele ser inmediata. Nuestro rol es acompañar a los tutores y brindarles información profesional clara y accesible”, señaló Sabrina Pfeifer, directora de Vetify. También destacó la posibilidad de acceder a sistemas de reintegro en caso de atenderse con un veterinario fuera de la red.
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