Los ataques entre Israel y Palestina en la Franja de Gaza se multiplicaron ayer hasta elevar el número de muertos a 19, en una nueva escalada militar de alcance imprevisible en la golpeada región del Oriente Próximo.
El Ejército israelí informó que en las últimas 48 horas lanzó más de 600 cohetes desde el pequeño y bloqueado territorio palestino hacia el sur de Israel, mientras que Hamas respondió con más de 210 bombardeos que golpearon distintas partes de la Franja de Gaza.
El Gobierno israelí informó además que sus fuerzas mataron a un comandante de la organización palestina, Hamed Ahmad al Jodari, con un ataque de precisión que destruyó por completo el auto en el que viajaba en el barrio de Al Daraj, en el centro de Ciudad de Gaza, lo que los medios israelíes interpretaron como una reactivación de la política de “asesinatos selectivos” contra líderes palestinos.
Según la información oficial, los tanques y aviones alcanzaron a unos 220 objetivos militares en Gaza: entre sus víctimas estuvo una mujer embarazada, Seba Abu Arar y su hija de 14 meses, que estaban en su casa en el este de Gaza, según el ministerio palestino de Salud. El recrudecimiento repentino de la violencia en Gaza en las últimas horas configura una de las rondas de ataques más intensas de los últimos años.









