China y Rusia vetaron este martes una resolución del Consejo de Seguridad de la ONU que buscaba coordinar esfuerzos para garantizar la seguridad de la navegación en el Estrecho de Ormuz y exigía a Irán el cese inmediato de los ataques contra buques comerciales, en medio de una creciente tensión regional y la preocupación por el suministro energético mundial.
El texto, presentado por Arabia Saudita, Baréin, Emiratos Árabes Unidos, Jordania, Kuwait y Qatar, proponía medidas defensivas y proporcionales, incluyendo escoltas a embarcaciones mercantes, además de reclamar a Irán que detuviera sus ataques.
Sin embargo, China y Rusia, miembros permanentes con derecho a veto, bloquearon la iniciativa. La votación final fue de 11 votos a favor, 2 en contra y 2 abstenciones (Pakistán y Colombia).
La propuesta original de Baréin contemplaba autorizar el uso de “todos los medios necesarios”, lo que podría implicar acción militar para garantizar el tránsito en el Estrecho de Ormuz. No obstante, tras la oposición de Rusia, China y Francia, el texto fue modificado para limitarse a medios exclusivamente defensivos.
Posteriormente, la resolución fue aún más suavizada, eliminando cualquier autorización explícita del Consejo de Seguridad para actuar, y restringiendo su alcance únicamente al Estrecho de Ormuz.
Este paso estratégico es clave: por el Estrecho de Ormuz circula aproximadamente el 20% del petróleo mundial, lo que lo convierte en una arteria vital del comercio energético global.
Cabe señalar que la votación tuvo lugar en la antesala del vencimiento del ultimátum del presidente Donald Trump a Irán para reabrir el estrecho, con la advertencia de que, de no hacerlo, podría desencadenarse una catástrofe de alcance global.
Por su parte, Rusia y China responsabilizan a Estados Unidos e Israel por el inicio del conflicto y sostienen que la prioridad es poner fin inmediato a las operaciones militares.









