La Corte Suprema de Brasil otorgó este martes prisión domiciliaria temporal al ex presidente Jair Bolsonaro, condenado a 27 años de prisión por golpismo y actualmente internado por bronconeumonía. La decisión fue tomada por el juez Alexandre de Moraes, relator del caso en el Supremo Tribunal Federal (STF), quien aceptó parcialmente el pedido de la defensa con el respaldo de la Fiscalía General.
El beneficio establece que Bolsonaro, de 71 años, podrá cumplir la condena en su domicilio durante 90 días, contados a partir de su alta médica, aún sin fecha definida. Una vez concluido ese período, el tribunal evaluará nuevamente las condiciones de detención.
El giro en el proceso judicial se produjo tras el dictamen del fiscal general Paulo Gonet, quien sostuvo que Bolsonaro requiere monitoreo médico constante, mejor garantizado en su entorno familiar. Este informe fue solicitado previamente por el propio Moraes antes de tomar la decisión.
Bolsonaro permanece internado desde el 13 de marzo en el hospital DF Star de Brasilia, luego de ser trasladado desde la cárcel de Papuda. Aunque abandonó la unidad de cuidados intensivos, sigue bajo observación.
La decisión se da en un contexto político tenso, con el proceso electoral de 2026 en marcha. Sin posibilidad de nuevos recursos judiciales, el entorno de Bolsonaro apuesta a una eventual ley de amnistía en el Congreso para los condenados por los hechos del 8 de enero de 2023, cuando manifestantes irrumpieron en las sedes de los tres poderes del Estado.
Esta última hospitalización aumentó la presión sobre De Moraes, quien la semana pasada recibió un nuevo recurso de los abogados de Bolsonaro solicitando la prisión domiciliaria por motivos humanitarios.
Asimismo, existen cuestionamientos de la sociedad brasileña, que desea que Bolsonaro cumpla su pena en la cárcel. En diálogo con Hoy Día Córdoba, Leonardo Penha y Daniel Hote, ciudadanos brasileños, manifestaron su molestia ante la decisión.
“Todo es táctica, dudo que esté al borde de la muerte. Sucede justo en el momento en que el propio Alexandre de Moraes está en una situación compleja, porque están investigando a su esposa. La gente lo critica mucho y creo que terminó cediendo. Parece como si el crimen tuviera recompensa”, expresó Leonardo.
En esa línea, Daniel Hote opinó: “Es algo normal aquí en Brasil la prisión domiciliaria para políticos de alto rango. Cuando van presos, en algún momento terminan en esa prisión domiciliaria, que consiste en quedarse en casa, con buena vida, usando dinero público, comiendo de lo mejor, sin que falte nada… Vamos a ver si hay algún fin político por la elección que se acerca”.
El STF condenó a Bolsonaro en septiembre de 2025 a 27 años y 3 meses de prisión por cinco delitos contra la democracia, incluyendo tentativa de golpe de Estado y liderazgo de una organización criminal armada, con un plan que contemplaba incluso el asesinato del presidente Luiz Inácio Lula da Silva, del vicepresidente Geraldo Alckmin y del propio juez De Moraes.









