Tras el operativo militar de Estados Unidos en Caracas, el Consejo de Seguridad de la ONU convocó a una sesión de urgencia a pedido de Colombia, con el respaldo de Rusia y China, para evaluar si la incursión quebrantó la soberanía nacional y la Carta de las Naciones Unidas.
Desde la sede de la ONU en Nueva York, el embajador venezolano Samuel Moncada calificó la detención como un “secuestro ilegal” y una “guerra colonial” destinada a controlar los recursos energéticos del país.
Washington, por su parte, se prepara para defender la operación bajo el argumento de la legítima defensa (Artículo 51 de la Carta de la ONU), alegando que el régimen de Maduro constituía una amenaza narcoterrorista directa para la seguridad estadounidense.
Día clave en la Justicia: Maduro ante el Juez
Mientras el debate diplomático escala en el ámbito internacional, el eje judicial se traslada al Tribunal Federal del Distrito Sur de Manhattan. Este lunes, a las 14 (hora local), Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, deberán comparecer ante el juez Alvin Hellerstein para la lectura formal de cargos, que incluyen conspiración para el narcoterrorismo, importación de cocaína y posesión de dispositivos destructivos.
Ambos permanecen alojados en el Centro de Detención Metropolitano de Brooklyn, bajo un operativo de seguridad sin precedentes, y se espera que en la audiencia se defina si contarán con defensa pública o privada.
Fractura en la región y la cita en la OEA
La Organización de Estados Americanos (OEA) también ha convocado a un Consejo Permanente extraordinario para este martes 6 de enero. El secretario general, Albert Ramdin, adelantó que la prioridad será trazar una hoja de ruta que “sustente una gobernanza basada en la voluntad popular”, aunque la división en el continente es evidente.
Argentina, Ecuador y El Salvador celebraron la caída de Maduro como un triunfo de la democracia, mientras que Brasil, Colombia y México condenaron el uso de la fuerza unilateral y reclamaron el respeto al derecho internacional. En la misma línea, la reunión de la CELAC realizada el domingo por videoconferencia finalizó sin consenso, dejando en evidencia las dificultades del bloque para articular una posición común frente al accionar del gobierno de Donald Trump.
En Caracas, el escenario continúa siendo inestable. Manifestaciones de sectores chavistas reclaman la liberación del exmandatario, mientras que la vicepresidenta Delcy Rodríguez propuso una “agenda de cooperación” con Estados Unidos, en un intento por evitar nuevas ofensivas contra el resto de la cúpula gubernamental.









