Delcy Rodríguez asumió este lunes la presidencia de Venezuela tras el arresto de Nicolás Maduro por parte de la administración de Donald Trump, en un contexto de fuerte tensión política y conmoción institucional.
La dirigente chavista prestó juramento ante la Asamblea Nacional y aseguró que asumía el cargo “con dolor, pero también con honor”, en referencia a la detención del mandatario depuesto y de su esposa, Cilia Flores, actualmente bajo custodia de la Justicia estadounidense.
Con la mano derecha en alto, Rodríguez afirmó que su juramento estaba marcado por el “sufrimiento causado al pueblo venezolano tras una agresión militar ilegítima”, aludiendo al operativo de fuerzas especiales estadounidenses que derivó en el traslado de Maduro a Nueva York, donde enfrenta cargos por narcotráfico y terrorismo.
Durante su discurso, la nueva jefa del Ejecutivo denunció lo que calificó como el “secuestro de dos héroes de la patria” y sostuvo que ambos permanecen “como rehenes” en Estados Unidos. No obstante, hacia el cierre de su intervención, envió un mensaje de apertura política al convocar a todos los sectores sociales, económicos y políticos a “trabajar unidos para sacar adelante a Venezuela en horas difíciles”.
“Juro por Bolívar, por nuestros libertadores y por el pueblo venezolano”, expresó Rodríguez, quien también evocó la figura de Hugo Chávez, a quien atribuyó haber devuelto la dignidad a millones de ciudadanos. En un juramento que se extendió por varios minutos, prometió garantizar estabilidad política, paz social y seguridad económica, además de un futuro para los niños y jóvenes del país.
La ceremonia se desarrolló bajo la atenta mirada de Nicolás Maduro Guerra, hijo del mandatario depuesto, quien participó del acto junto a otros dirigentes del oficialismo.
Un Parlamento dominado por el chavismo
En paralelo, el Parlamento venezolano inauguró un nuevo período legislativo (2026-2031), nuevamente dominado por el chavismo. De los 285 diputados, 256 responden al oficialismo, en un escenario marcado por la incertidumbre sobre el rumbo del régimen tras el cambio forzado en el Ejecutivo.
Durante la sesión inaugural, Maduro Guerra aseguró que su padre y Cilia Flores “volverán” a Venezuela, y expresó su respaldo incondicional a Delcy Rodríguez, a quien definió como garante de la continuidad política del chavismo en medio de una de las mayores crisis institucionales del país en décadas.
Se espera que la nueva etapa política venezolana esté fuertemente condicionada por el proceso judicial que enfrenta Nicolás Maduro en Estados Unidos, un caso con proyección internacional y profundas implicancias geopolíticas.
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