Tras las declaraciones del presidente Donald Trump sobre que su administración “regirá” Venezuela, el secretario de Estado Marco Rubio buscó este domingo bajar la tensión y aclarar el alcance de la intervención estadounidense.
Según explicó,Estados Unidos no asumirá el gobierno cotidiano del país sudamericano, aunque mantendrá una estricta “cuarentena petrolera” como herramienta de presión para impulsar cambios políticos.
Las precisiones de Rubio apuntaron a calmar inquietudes tanto dentro del Partido Demócrata como entre sectores republicanos de perfil aislacionista, que temen que el operativo derive en una intervención prolongada o en un fallido intento de “construcción de nación”, como ocurrió en Irak o Afganistán.
Mensajes cruzados en la Casa Blanca
Pese a la explicación del jefe de la diplomacia, Trump volvió a endurecer su retórica y sostuvo que Washington ejercerá un control pleno sobre Venezuela. “Vamos a manejarlo y a repararlo”, afirmó, al tiempo que prometió elecciones “en el momento oportuno”, sin ofrecer precisiones.
Rubio, en cambio, insistió en que el concepto de “control” al que alude el presidente se limita al manejo de la industria petrolera y al combate contra el narcotráfico, descartando una administración directa del Estado venezolano o de su estructura burocrática.
Un cambio de tono en Caracas
En medio del clima de incertidumbre, la presidenta interina designada por el Tribunal Supremo, Delcy Rodríguez, sorprendió con un giro discursivo. Dejó de lado la retórica de confrontación y convocó a mantener “relaciones respetuosas” con Washington, además de proponer una agenda de cooperación orientada al desarrollo conjunto.
Trump reconoció públicamente que Rodríguez está “cooperando”, aunque le exigió “acceso total” a la infraestructura petrolera y vial para los planes de reconstrucción. También advirtió que podría enfrentar “un precio muy alto” si no cumple con esas condiciones.
El operativo militar dejó un saldo significativo entre los aliados del chavismo. Cuba informó la muerte de 32 agentes de seguridad durante la incursión, dato que fue confirmado por el propio Trump, quien aseguró que no hubo bajas del lado estadounidense.
Mientras tanto, Caracas amaneció con una calma inusual: comercios cerrados, escaso movimiento en las calles y los ministros del gabinete de Nicolás Maduro continuando en sus funciones bajo la administración interina.
Qué implica la “cuarentena petrolera”
El concepto utilizado por Rubio hace referencia a un bloqueo naval y comercial severo sobre las exportaciones de crudo venezolano.
El objetivo es controlar físicamente la salida del petróleo mediante la intercepción de buques tanque, una capacidad que, según el funcionario, Estados Unidos ya posee, para estrangular los ingresos del régimen residual y forzar una transición política, evitando que los recursos energéticos financien actividades ilícitas o sostengan focos de resistencia chavista.
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