El ministro de Defensa de Venezuela, Vladimir Padrino López, exigió este sábado la inmediata liberación del presidente Nicolás Maduro y calificó su captura por parte de Estados Unidos como un acto “antijurídico y criminal”. En una conferencia de prensa, el jefe militar denunció que el mandatario fue “secuestrado” en una operación que, sostuvo, atenta contra la soberanía nacional y la voluntad popular.
En representación de las Fuerzas Armadas Nacionales Bolivarianas (FANB), Padrino López afirmó que Maduro “es el presidente constitucional electo por el pueblo para el período 2025-2031” y lo definió como “el auténtico y genuino líder de todos los venezolanos”. Además, advirtió a la comunidad internacional sobre los riesgos de este tipo de intervenciones y señaló que el operativo estadounidense sienta un precedente peligroso para el orden global.
“Que el mundo ponga sus barbas en remojo, porque si hoy fue contra Venezuela, mañana puede ser contra cualquier Estado”, afirmó el ministro, tras agradecer el respaldo de los países que repudiaron la incursión.
También apuntó contra la “pretensión colonialista” de la administración de Donald Trump y aseguró que las Fuerzas Armadas garantizarán la continuidad democrática del país, pese a la extracción de su comandante en jefe. Aunque llamó a la calma, fue enfático al señalar que “la dignidad nacional no se negocia”.
Sucesión interina y pedido de prueba de vida
En paralelo, el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) dispuso que la vicepresidenta Delcy Rodríguez asuma la presidencia de forma temporal y cautelar ante la “ausencia forzosa” de Maduro.

La decisión fue comunicada en cadena nacional, horas después de confirmarse que el mandatario se encuentra detenido en una prisión federal de Brooklyn, donde deberá comparecer por delitos vinculados al narcotráfico.
Tras conocerse la medida, Rodríguez solicitó una “prueba de vida” de Maduro, al señalar que se desconocía su paradero inmediato luego de la incursión armada. De 56 años, la dirigente chavista es la segunda al mando del Ejecutivo desde 2018 y actualmente se desempeña como ministra de Hidrocarburos, además de haber ocupado cargos clave dentro del gobierno.
En este contexto, y mientras se consolida la transición institucional, un alto funcionario del gobierno venezolano aseguró a The New York Times que la ofensiva militar estadounidense dejó un saldo preliminar de al menos 40 muertos, entre efectivos militares y civiles.
Según la fuente, los bombardeos alcanzaron zonas residenciales de bajos recursos y provocaron daños colaterales significativos durante la operación que culminó con la extracción de Maduro.
La situación mantiene en vilo al país y profundiza la crisis política e institucional, en un escenario marcado por denuncias de violación de la soberanía, una transición interina en marcha y un creciente impacto internacional.









