El Reino Unido propuso liderar una “coalición pacífica” para reabrir el Estrecho de Ormuz, parcialmente bloqueado en medio del conflicto en Medio Oriente, con el objetivo de evitar una profundización de la crisis energética global.
La iniciativa, encabezada por la Armada Real británica y difundida por Clarín, busca desplegar una misión internacional de desminado en este paso estratégico, por donde circula cerca del 20% del petróleo mundial.
Según fuentes de defensa, el operativo se desarrollará en dos etapas. La primera consistirá en un desminado con buques especializados y drones submarinos, capaces de detectar y neutralizar explosivos.
En una segunda fase, se implementará un sistema de escolta multinacional para garantizar el tránsito seguro de buques comerciales a través del Golfo Pérsico.
El bloqueo parcial del estrecho ya impacta en los mercados y genera preocupación, especialmente en Europa, donde advierten sobre posibles faltantes de combustible en los próximos días si no se restablece la circulación.
El corredor marítimo conecta el Golfo Pérsico con el Golfo de Omán y es clave para el transporte global de petróleo y gas.
El jefe del Estado Mayor de Defensa británico, Richard Knighton, mantuvo reuniones con representantes militares de Francia, Alemania, Italia, Países Bajos, Japón y Canadá.
Además, se prevé una cumbre con más de 30 países para avanzar en la conformación de la coalición. Desde Londres destacan que la participación de Estados Unidos será decisiva, tanto por su capacidad operativa como por su inteligencia en la región.
El proyecto se desarrolla en un contexto de tensiones con Washington, tras las críticas del presidente Donald Trump a aliados de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (Otan) por su negativa a intervenir durante la fase activa del conflicto.
Tanto Reino Unido como Francia evitaron desplegar fuerzas en combate, aunque trabajan en un esquema de intervención para la etapa posterior.
Navegación restringida
Informes de inteligencia británica confirman la presencia de minas en el estrecho. Aun así, algunas rutas permanecen operativas y son utilizadas por buques de países como China, India y Pakistán.
Irán, por su parte, aseguró que permite el paso de embarcaciones “no hostiles” bajo ciertas condiciones, lo que mantiene un escenario de incertidumbre.
En este contexto, el avance de la coalición y una eventual operación de desminado serán clave para restablecer el tránsito marítimo y estabilizar los precios internacionales de la energía.









