Un joven miembro del equipo nacional de lucha libre de Irán figura entre tres hombres ejecutados en Irán el jueves, según confirmaron dos fuentes a CBS News.
Saleh Mohammadi, de 19 años y miembro del equipo nacional de lucha libre de Irán, junto con Mehdi Ghasemi y Saeed Davoudi, fueron acusados de asesinar a dos policías durante las protestas contra el régimen en diciembre del año pasado.
Fuentes indican que negaron las acusaciones, pero finalmente confesaron bajo severas torturas, según informó la cadena de noticias estadounidense.
La organización de derechos humanos HENGAW, reconocida por su seguimiento de las protestas en Irán, afirmó que las ejecuciones se llevaron a cabo en la prisión central de Qom.
Las condenas se basaron en la acusación de moharebeh —“declarar la guerra a Dios”— y HENGAW reportó que las confesiones fueron obtenidas bajo tortura y coacción.
Estas fueron las primeras ejecuciones por ahorcamiento relacionadas con las protestas, que se desarrollaron en medio de una de las represiones más severas de los últimos años. Organizaciones de derechos humanos y medios independientes estiman que miles de manifestantes habrían muerto, cifra que supera ampliamente los datos oficiales difundidos por el gobierno.
Mohammadi y las otras dos personas fueron declarados culpables de participar en el asesinato de los dos agentes de policía y de realizar “acciones operativas” en favor de Israel y Estados Unidos.
Existía una preocupación particular por el destino de Mohammadi, que había competido en certámenes internacionales y, según Amnistía Internacional, le fue negada una defensa adecuada, viéndose obligado a hacer “confesiones” en un proceso acelerado que no se ajustó a las garantías de un juicio justo.









