El papaLeón XIV presentó este lunes su primera encíclica, “Magnifica Humanitas”, un documento dedicado a la protección de la persona humana en la era de la inteligencia artificial, donde actualiza la doctrina social de la Iglesia frente a los desafíos tecnológicos, económicos y geopolíticos actuales.
La publicación coincide con el 135° aniversario de la encíclica Rerum Novarum, considerada uno de los textos fundacionales de la doctrina social católica sobre el trabajo y los derechos de los trabajadores.
El documento, de más de 90 páginas y estructurado en cinco capítulos, sostiene una postura que no rechaza el desarrollo tecnológico, pero advierte sobre sus consecuencias sociales y éticas. Entre sus principales planteos, el pontífice señala que la inteligencia artificial debe estar al servicio de las personas y no concentrarse en manos de grupos de poder o intereses económicos limitados.
En ese sentido, León XIV pidió “desarmar la IA” y apartarla de la lógica militar, económica y cognitiva. También reclamó la creación de un marco ético internacional basado en criterios de justicia social, para evitar que el desarrollo tecnológico quede condicionado por decisiones tomadas por sectores reducidos.
Además, el texto incorpora advertencias sobre el impacto ambiental de los centros de datos y sistemas tecnológicos, debido al alto consumo de energía y agua y su incidencia en las emisiones contaminantes.
Trabajo, democracia y desigualdad
Uno de los ejes centrales del documento es el futuro del empleo. La encíclica sostiene que la búsqueda de mayores beneficios económicos no puede justificar la eliminación sistemática de puestos de trabajo y remarca que la persona humana debe ser considerada un fin y no un medio.
También expresa preocupación por la influencia de la inteligencia artificial en la democracia y la circulación de información, especialmente por el riesgo de desinformación, manipulación de contenidos e imágenes falsas.
Según el texto, la sustitución de la verdad por criterios de utilidad o eficacia puede generar un debilitamiento institucional y democrático, especialmente en contextos de creciente polarización.
León XIV también alertó sobre la concentración de la riqueza global, señalando que la revolución tecnológica podría profundizar desigualdades sociales si los beneficios de la innovación no se distribuyen de manera equitativa.
Posición sobre guerras y conflictos internacionales
El último capítulo está dedicado a la situación internacional y plantea una crítica a la carrera armamentista y a las nuevas formas de conflicto impulsadas por la tecnología.
El Papa afirmó que la inteligencia artificial aplicada a sistemas militares puede volver los enfrentamientos más impersonales y acelerar la violencia, por lo que reclamó reglas internacionales que garanticen responsabilidades claras y protección a la población civil.
Además, sostuvo que ningún algoritmo puede volver moralmente aceptable una guerra y pidió superar la idea de “guerra justa” para promover mecanismos basados en diálogo, diplomacia y negociación.
La encíclica también aborda temas vinculados a migraciones, trata de personas, derechos de las minorías, situación de las mujeres y crisis del sistema multilateral, incluyendo un llamado a reformas profundas en organismos internacionales.
Durante la presentación oficial en el Vaticano, León XIV definió a la dignidad humana y el bien común como los principios centrales para afrontar los cambios tecnológicos y sociales de las próximas décadas.
