El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, lanzó una nueva y dura advertencia contra Irán al afirmar que su país bombardeará puentes o centrales eléctricas iraníes cada vez que la República Islámica ataque una embarcación en el Estrecho de Ormuz, uno de los corredores marítimos más importantes para el comercio mundial de petróleo.
La amenaza fue difundida este miércoles a través de Truth Social, en medio de una nueva escalada militar entre ambos países, marcada por 11 días consecutivos de bombardeos estadounidenses sobre territorio iraní y nuevos ataques atribuidos a Teherán contra el tráfico marítimo en la región.
«A partir de ahora, cada vez que la República Islámica de Irán dispare contra un barco en el Estrecho de Ormuz, ya sea con misiles, cohetes, drones o cualquier otra arma, Estados Unidos bombardeará y destruirá un puente o una central eléctrica, incluidas las ubicadas cerca o dentro de Teherán», escribió Trump.
La advertencia se suma a las declaraciones realizadas el martes por el mandatario, cuando aseguró que Estados Unidos atacará «con mucha fuerza» cualquier instalación donde Irán «esté siquiera pensando en armas nucleares».
Durante una conferencia de prensa en la Casa Blanca, junto al presidente del Líbano, Joseph Aoun, Trump afirmó que Teherán estaría intentando reconstruir una instalación nuclear.
«Golpearemos ese sitio. Cualquier lugar donde siquiera estén pensando en armas nucleares, lo atacaremos con mucha, mucha fuerza», sostuvo.
Pese al endurecimiento del discurso, el mandatario aseguró que existen contactos informales entre Washington y Teherán, aunque aclaró que no está dispuesto a mantener una reunión diplomática hasta que Irán esté preparado para una negociación «significativa».
Estados Unidos intensifica los bombardeos
Mientras continúan las advertencias, Estados Unidos lanzó este miércoles un ataque con misiles contra la isla iraní de Larak, ubicada en el golfo Pérsico. La agencia Tasnim informó que el bombardeo ocurrió a las 14.48 (hora local) y que las autoridades investigan el alcance de los daños.
Además, el Comando Central de Estados Unidos (Centcom) confirmó una nueva ofensiva sobre centros de operaciones militares, instalaciones de drones, capacidades marítimas y logística militar iraní, con el objetivo de debilitar la capacidad de Teherán para amenazar el tráfico comercial en el Estrecho de Ormuz.
En paralelo, Kuwait informó haber interceptado drones iraníes, mientras que Baréin y Jordania aseguraron haber derribado misiles y aeronaves no tripuladas lanzadas desde territorio iraní.
Irán rechaza las acusaciones nucleares
En respuesta, Irán negó la existencia de un supuesto complejo nuclear secreto en el monte Kolang, en la provincia de Isfahán, luego de que Trump amenazara con atacar ese lugar.
El portavoz del Ministerio de Exteriores iraní, Esmaeil Baqaei, afirmó que todas las actividades nucleares del país fueron declaradas al Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) conforme a las normas internacionales.
Además, calificó las acusaciones de Washington como «un pretexto fabricado para la agresión, la destrucción y el sabotaje».
El conflicto ya dejó 18 militares estadounidenses muertos
La escalada militar también tuvo un fuerte impacto para Estados Unidos. Trump participó este miércoles en la Base Aérea de Dover, en Delaware, de la ceremonia de recepción de los cuerpos de cuatro militares estadounidenses fallecidos recientemente en ataques atribuidos a Irán en Jordania e Irak.
Con esas bajas, ya son 18 los militares estadounidenses muertos desde el inicio del conflicto, mientras que el Pentágono estima que la guerra ya costó unos US$37.500 millones de dólares y dejó cerca de un centenar de heridos.
«Es una de las cosas más difíciles de hacer como presidente. Pero hay que hacerlo. No podemos permitir que Irán tenga un arma nuclear», afirmó Trump antes de la ceremonia.
Crece la tensión en una ruta clave para el petróleo
El Estrecho de Ormuz conecta el golfo Pérsico con el océano Índico y por allí circula una parte sustancial del petróleo exportado por Medio Oriente. La posibilidad de nuevos ataques contra embarcaciones mantiene en alerta a los mercados internacionales y volvió a impulsar el precio del crudo.
En ese contexto, Irán advirtió que, si no puede exportar petróleo, otros países de la región tampoco podrán hacerlo, mientras que los rebeldes hutíes de Yemen amenazaron con bloquear el estrecho de Bab el-Mandeb, otro paso estratégico para el transporte marítimo de hidrocarburos.
Aunque el secretario de Estado, Marco Rubio, reiteró que Washington mantiene abierta la puerta a una solución negociada, reconoció que no observa una voluntad real de diálogo por parte del gobierno iraní, por lo que la crisis continúa profundizándose.









