El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, recibió este jueves en la Casa Blanca a su homólogo chino, Xi Jinping, en una cumbre de más de tres horas marcada por la competencia tecnológica, las tensiones comerciales y las diferencias geopolíticas entre ambas potencias. Tras el encuentro, Trump calificó la reunión de “gran” encuentro, mientras que Xi destacó la necesidad de mantener abiertos los canales de diálogo y evitar la confrontación.
Uno de los principales temas abordados fue la inteligencia artificial (IA). Xi sostuvo que, aunque China y Estados Unidos compiten por el liderazgo en esta tecnología, ambos países tienen más motivos para cooperar que para desconfiar uno del otro. “Como países líderes en inteligencia artificial, debemos aprovechar nuestras respectivas fortalezas en lugar de recelar el uno del otro”, afirmó.
En esa línea, el mandatario chino remarcó la importancia de mantener un diálogo abierto sobre los riesgos y beneficios de la IA y trabajar en conjunto para evitar su uso indebido. Además, defendió que el desarrollo de estas tecnologías permanezca “bajo control humano” y esté orientado al bienestar de las personas. “Tenemos tanto la capacidad como la responsabilidad de desarrollar y gestionar la IA para el bien y garantizar que su desarrollo esté siempre bajo control humano y sirva al bienestar de la población”, sostuvo.
Trump, por su parte, señaló que ambos gobiernos abordaron cuestiones vinculadas con la seguridad en el desarrollo de la IA y se refirió a la posibilidad de que esta tecnología alcance niveles de “superinteligencia”. El mandatario estadounidense consideró que las decisiones que adopten Washington y Pekín en este campo pueden tener consecuencias de largo plazo. “Podemos promover la paz durante las próximas décadas”, afirmó.
Más allá de la tecnología, el comercio fue otro de los ejes centrales de la reunión. Washington y Pekín acordaron extender hasta el 10 de enero la tregua comercial que mantenían vigente, lo que permitirá prolongar las negociaciones entre ambas potencias. La relación económica continúa atravesada por los aranceles, las exportaciones agrícolas, los minerales críticos y las restricciones sobre tecnologías avanzadas.
Trump destacó además el vínculo personal que mantiene con Xi y recordó que ambos comenzaron a desarrollar una relación desde su primera presidencia. “Desde mi primera elección en 2016, el presidente Xi y yo hemos forjado una amistad, una amistad verdaderamente grande, construida sobre el respeto mutuo y los intereses vitales de nuestros pueblos”, afirmó.
Xi, en tanto, sostuvo que los intereses de ambos países están “profundamente entrelazados” y pidió evitar una escalada de las diferencias. “Debemos asegurarnos de que no haya conflicto ni confrontación entre nosotros”, señaló el presidente chino, quien también advirtió que la competencia entre ambas potencias debe mantenerse dentro de límites.
En el plano geopolítico, Taiwán e Irán también estuvieron entre los asuntos tratados por los mandatarios. Xi pidió a Trump prudencia respecto de Taiwán y reiteró la posición de Pekín de rechazo a cualquier avance hacia la independencia de la isla. Al mismo tiempo, instó al presidente estadounidense a poner fin a la guerra con Irán mediante negociaciones “lo antes posible”.
La cumbre tuvo además un fuerte componente protocolar. Trump recibió a Xi con una ceremonia militar en la Casa Blanca y posteriormente lo acompañó en un recorrido por los jardines de la residencia presidencial, donde le mostró el nuevo helipuerto y las obras del futuro salón de baile. Al despedirlo, el mandatario estadounidense resumió el encuentro ante la prensa con una breve frase: “Gran reunión. Gracias”.
La visita de Xi a Washington es la primera que realiza a la Casa Blanca desde 2015 y constituye el segundo encuentro presencial entre ambos líderes en lo que va del año, después del viaje de Trump a Pekín en mayo.
La cumbre se desarrolla en un contexto de competencia entre las dos mayores economías del mundo, pero también de esfuerzos por mantener estable una relación atravesada por disputas comerciales, tecnológicas y estratégicas.









