El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, y su rival en la segunda vuelta presidencial, Flávio Bolsonaro, acordaron el levantamiento “recíproco, simultáneo y total” de sus secretos bancarios, a tres días del balotaje previsto para este domingo. La decisión se produjo tras varios cruces entre ambos candidatos por sus respectivos patrimonios y operaciones financieras.
Para formalizar el entendimiento, las campañas firmaron este jueves una carta dirigida al Tribunal Superior Electoral (TSE), con los términos del acuerdo y una vigencia hasta la medianoche de esa jornada, según informó la agencia de noticias EFE. Sin embargo, todavía no se confirmó que la información bancaria haya sido efectivamente divulgada.
En este marco, el presidente del Partido de los Trabajadores (PT), Edinho Silva, pidió a la Fiscalía y al tribunal electoral que agilicen los procedimientos para concretar la medida antes de la votación.
“Esto muestra la transparencia de Lula”, sostuvo durante una comparecencia ante los medios. Además, adelantó que el oficialismo pretende que los documentos se publiquen en una página web de acceso público para que los ciudadanos puedan consultarlos antes de acudir a las urnas.
Pese al acuerdo, las diferencias entre los equipos de campaña continuaron durante la jornada. El espacio de Bolsonaro denunció en un comunicado que Lula no había presentado documentación bancaria y lo acusó de “fingir” y de crear “una cortina de humo”.
El candidato opositor había condicionado la apertura de sus cuentas a que el mandatario también autorizara el levantamiento del secreto bancario de Fábio Luís Lula da Silva, conocido como Lulinha, uno de sus hijos, investigado por presunto tráfico de influencias.
Por su parte, la campaña oficialista reclamó que se hiciera pública la información financiera de una empresa que, según sus denuncias, Bolsonaro compartiría con un abogado investigado por lavado de dinero.
La disputa se intensificó el domingo pasado, durante un debate presidencial transmitido por la cadena Band, cuando Lula desafió a su rival a revelar simultáneamente sus datos bancarios y telefónicos.
El martes, el mandatario presentó ante el TSE una autorización para levantar sus propios secretos y los de las personas jurídicas vinculadas a él, condicionada a que Bolsonaro adoptara la misma medida.
Con la firma del entendimiento, ambos candidatos buscan despejar las dudas sobre su transparencia en el tramo final de la campaña. No obstante, la implementación del acuerdo depende de los procedimientos correspondientes ante las autoridades electorales, mientras persisten las acusaciones cruzadas sobre sus finanzas.
Lula y Bolsonaro volverán a debatir este viernes por la noche en TV Globo, en el último tramo de una campaña marcada por la confrontación y las denuncias entre ambos postulantes.
La segunda vuelta presidencial se celebrará este domingo, cuando los brasileños deberán elegir entre la continuidad del Gobierno de Lula da Silva y la candidatura de Flávio Bolsonaro.









