Agentes del Servicio Secreto y efectivos de la policía local abatieron este domingo a un hombre armado que logró traspasar el perímetro de seguridad de Mar-a-Lago, la residencia del presidente estadounidense, Donald Trump, en West Palm Beach, Florida.
El sospechoso fue identificado como Austin Tucker Martin, un joven de 21 años originario de Carolina del Norte que había sido reportado como desaparecido por su familia hace apenas unos días.
Martin fue interceptado alrededor de la 1.30 en la puerta norte del complejo portando una escopeta y un bidón con combustible, tras haber aprovechado la salida de otro vehículo para colarse en las instalaciones.
El sheriff del condado de Palm Beach, Ric Bradshaw, detalló en conferencia de prensa que los agentes le ordenaron al joven soltar los objetos que llevaba.
Si bien Martin dejó el recipiente de gasolina en el suelo, luego levantó el arma y la colocó en “posición de disparo” apuntando directamente a los uniformados, lo que desencadenó la respuesta letal.
Según trascendió, el sospechoso murió en el lugar como consecuencia de los impactos de bala, mientras que en su vehículo se recuperó la caja del arma, la cual habría adquirido recientemente tras salir de su estado natal con rumbo a Florida.
Este nuevo episodio de violencia política ocurre en un contexto de máxima alerta, ya que Trump ha sido blanco de múltiples ataques en los últimos dos años.
A principios de este mes fue condenado a cadena perpetua Ryan Routh, de 59 años, quien planeó asesinar al líder republicano en su campo de golf de Florida en septiembre de 2024, dos meses antes de las elecciones estadounidenses.
Su tentativa tuvo lugar dos meses después de otro intento de asesinato contra Trump en Pensilvania, en donde Matthew Crooks, de 20 años, disparó varias veces durante un mitin, uno de los cuales rozó la oreja derecha del actual presidente.
Pese a que el mandatario suele pasar los fines de semana en su complejo, en esta oportunidad no estaba en Mar-a-Lago al momento del tiroteo, ya que había recibido a los gobernadores estatales en una reunión en la Casa Blanca el sábado por la noche. La primera dama Melania Trump estuvo con él en Washington en la noche del sábado.
El FBI, que lidera la investigación, trabaja ahora en la elaboración de un perfil psicológico del atacante para determinar si actuó solo o si existían motivaciones políticas específicas detrás de lo que las autoridades califican como una amenaza de extrema gravedad.









