Más de 200 presos políticos en Venezuela, entre ellos el gendarme argentino Nahuel Gallo, iniciaron una huelga de hambre en la cárcel de El Rodeo I, en las afueras de Caracas, para exigir su liberación tras quedar excluidos de la reciente Ley de Amnistía para la Convivencia Democrática aprobada el jueves pasado por la Asamblea Nacional.
La protesta comenzó el viernes por la noche, luego de que se anunciara la liberación de 379 detenidos. Sin embargo, la ley excluye a militares acusados de “terrorismo” o “rebelión”, figura bajo la cual fueron procesados numerosos internos de ese penal.
“Aproximadamente 214 en total, entre venezolanos y extranjeros, están en huelga de hambre”, afirmó Yalitza del Valle García, suegra de Gallo. En la misma línea, familiares señalaron que la medida fue adoptada porque la gran mayoría no entra en los beneficios de la amnistía.

Gallo fue detenido el 8 de diciembre de 2024 en el paso fronterizo de San Antonio del Táchira, cuando intentaba ingresar a Venezuela para visitar a su pareja y a su hijo. Desde entonces permanece incomunicado, sin acceso a defensa privada ni visitas familiares, en una situación que su entorno califica como “detención arbitraria” y “desaparición forzada”. Actualmente lleva más de 14 meses detenido.
La protesta fue reportada por la ONG Foro Penal, que monitorea la situación de los presos políticos en el país. Su director informó inicialmente que eran alrededor de 100 los reclusos que habían iniciado la medida, aunque familiares sostienen que el número es mayor.
Según denunció su pareja, el estado de salud de Gallo se ha deteriorado por la prolongada reclusión y ahora por la huelga de hambre, y responsabilizó a las autoridades venezolanas por su integridad física.
La Ley de Amnistía, compuesta por 16 artículos, contempla beneficios para hechos políticos ocurridos entre 2002 y 2025, pero excluye condenas por “rebelión militar” vinculadas a los sucesos de 2019 y no detalla con precisión los delitos alcanzados.









