Putin acusó a la Otan de prepararse para una guerra contra Rusia y descartó negociar con Ucrania

En paralelo, el mandatario ruso descartó una reunión con Zelenski y el Kremlin cuestionó el rol de Estados Unidos como mediador en el conflicto.

Putin acusó a la Otan de prepararse para una guerra contra Rusia y descartó negociar con Ucrania

Putin afirma que no hay condiciones para negociar con Zelenski tras un ataque ucraniano contra una residencia estudiantil.

El presidente ruso, Vladimir Putin, acusó este martes a los países de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (Otan) de “prepararse abiertamente para la guerra” contra Rusia y aseguró que su país está en condiciones de responder “de manera pronta y adecuada” a cualquier amenaza, tanto externa como interna. En el mismo acto, también descartó por ahora una reunión con su par ucraniano, Volodímir Zelenski, mientras el Kremlin endureció sus cuestionamientos al papel de Estados Unidos como mediador en el conflicto.

Durante una ceremonia de graduación de nuevos militares y agentes de las fuerzas de seguridad, Putin sostuvo que Occidente pasó de respaldar políticamente y con armamento a Kiev a incrementar sus presupuestos militares con una orientación abiertamente ofensiva contra Moscú. “Si bien antes los países de la OTAN se limitaban a apoyar al régimen de Kiev, ahora Occidente afirma abiertamente que se prepara para la guerra con nosotros”, afirmó.

En ese contexto, el mandatario ruso reivindicó el proceso de modernización militar que impulsa su gobierno y aseguró que el desarrollo del arsenal se apoya en la base científica e industrial del país. Según detalló, Rusia avanza con la renovación de su tríada nuclear, sus fuerzas terrestres y el fortalecimiento de sus Fuerzas Aeroespaciales y de la Armada, en el marco del programa estatal de armamento.

Putin también apeló a una lectura histórica para justificar su postura y sostuvo que Rusia conoce “a la perfección” el “modus operandi” de los países occidentales. En esa línea, evocó la Segunda Guerra Mundial y afirmó que, incluso después de la invasión nazi a la Unión Soviética, la Alemania hitleriana intentó responsabilizar a Moscú y a Iósif Stalin por la ofensiva. A partir de esa comparación, argumentó que las potencias occidentales construyen escenarios de amenaza contra Rusia, la empujan a adoptar medidas defensivas y luego la responsabilizan por la escalada.

Primero constituyen un escenario de amenazas contra nuestro país, nos compelen a ejecutar acciones de defensa propia y luego nos endilgan toda suerte de acusaciones para legitimar la prosecución de su política y sus operaciones ofensivas contra Rusia”, afirmó el jefe del Kremlin. También aseguró que los países occidentales aún no han llegado al extremo de atacar directamente a Rusia desde su propio territorio porque “comprenden que habría una represalia”.

En ese marco, Putin volvió a defender la intervención militar en Ucrania y sostuvo que Moscú intentó durante años negociar antes de lanzar la invasión a gran escala en febrero de 2022, pero que finalmente se vio “compelida” a actuar para proteger a la población del Donbás y frenar lo que considera una amenaza derivada del avance de la Otan hacia el este.

Al mismo tiempo, el mandatario ruso rechazó la posibilidad de abrir una negociación directa con Zelenski en las condiciones actuales. Putin se refirió en duros términos a la carta enviada semanas atrás por el presidente ucraniano, en la que proponía un alto el fuego inmediato y una reunión cara a cara entre ambos, y consideró que ese gesto no generó el clima necesario para avanzar hacia un diálogo. Incluso vinculó esa iniciativa con un posterior ataque ucraniano con drones contra una residencia estudiantil en Starobilsk.

Ese tipo de comunicados no crean las condiciones necesarias”, dijo Putin al ser consultado sobre la posibilidad de un encuentro con Zelenski. Según planteó, mientras Kiev habla de negociaciones, mantiene ataques sobre territorio bajo control ruso, lo que a su juicio solo alimenta el conflicto en lugar de abrir una salida diplomática.

En paralelo, el canciller Serguéi Lavrov cuestionó con dureza a Estados Unidos y aseguró que Washington ya no puede presentarse como un “mediador objetivo”, sino que actúa como un actor comprometido con la presión política, económica y militar contra Rusia. La crítica se produjo después de que los líderes del G7 acordaran reforzar las sanciones sobre la economía rusa, con especial foco en el sector energético.

Aun así, Lavrov afirmó que Rusia está dispuesta a retomar “en cualquier momento” las negociaciones con Ucrania, aunque insistió en las condiciones planteadas desde hace meses por Moscú: la neutralidad de Ucrania, su exclusión de alianzas militares como la Otan, un estatus no nuclear y el reconocimiento de la anexión de Crimea, Donbás, Kherson y Zaporiyia.

Mientras tanto, el frente militar sigue dejando nuevas víctimas. En las últimas horas, un ataque ruso con drones sobre la ciudad ucraniana de Sumi mató a tres integrantes de una misma familia, entre ellos un niño de 13 años, según informó Zelenski. Del otro lado de la frontera, un ataque ucraniano contra una planta industrial en la región rusa de Vorónezh dejó cinco muertos, de acuerdo con autoridades locales.

Según la Misión de Monitoreo de Derechos Humanos de la ONU en Ucrania, mayo registró el mayor número mensual de víctimas civiles desde abril de 2022, con 274 muertos y 1.763 heridos. Naciones Unidas estima que más de 16.000 civiles murieron desde el inicio de la invasión rusa a gran escala.

Con este nuevo endurecimiento discursivo, Putin volvió a cerrar la puerta a una negociación inmediata con Kiev, redobló sus acusaciones contra la Otan y reforzó la idea de que Rusia se prepara para una confrontación prolongada con Occidente, en un momento en que la guerra permanece empantanada en el terreno y sin avances concretos en el plano diplomático.

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