El secretario de Energía de Estados Unidos, Chris Wright, llegó este miércoles a Caracas y fue recibido en el Palacio de Miraflores por la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, en el marco de una visita clave para avanzar en los planes de la administración de Donald Trump de revitalizar la industria petrolera venezolana.
El contenido de la reunión entre Wright y Rodríguez no fue revelado oficialmente, pero se espera que el secretario también se reúna con funcionarios gubernamentales, ejecutivos petroleros y líderes empresariales, además de visitar algunos de los principales yacimientos de crudo del país.
Según un comunicado del Departamento de Energía de Estados Unidos, el objetivo es observar cómo el histórico Acuerdo Energético entre EE.UU. y Venezuela impulsa la paz y la prosperidad.
La Embajada de Estados Unidos en Caracas celebró la llegada de Wright, afirmando en redes sociales que “el sector privado estadounidense será esencial para impulsar el sector petrolero, modernizar la red eléctrica y desbloquear el enorme potencial de Venezuela”.
Por su parte, el secretario de prensa del Departamento de Energía, Ben Dietderich, señaló que la misión busca “restaurar la prosperidad y la seguridad de Venezuela, Estados Unidos y todo el hemisferio occidental”.
La visita se da en un contexto de profunda transformación política y económica en Venezuela. Delcy Rodríguez asumió el cargo de presidenta interina tras la captura de Nicolás Maduro el 3 de enero por fuerzas estadounidenses y, poco después, promulgó una reforma parcial de la Ley de Hidrocarburos. La modificación legal abre el sector a la inversión extranjera, mantiene la propiedad estatal de los yacimientos y permite el arbitraje independiente en disputas, terminando con el monopolio de PDVSA sobre producción y precios.
Rodríguez espera que estos cambios garanticen confianza a las compañías petroleras extranjeras, muchas de las cuales habían abandonado Venezuela bajo los gobiernos de Maduro y Hugo Chávez.
Según PDVSA, la visita de Wright tiene como objetivo “establecer una agenda constructiva y beneficiosa para ambas naciones, en el marco de la soberanía energética y las relaciones históricas bilaterales”.
En paralelo, la administración de Trump ha flexibilizado gradualmente las sanciones, lo que permite a las energéticas estadounidenses ampliar su presencia en Venezuela. Según fuentes estadounidenses, la venta de crudo bajo este esquema se realiza con fiscalización de ingresos, que alcanzaban un mínimo de US$500 millones a fines de enero.
La visita de Wright también ratifica la estrategia de la Casa Blanca de consolidar un modelo de Venezuela donde el sector privado estadounidense sea fundamental para desbloquear el potencial energético del país, tras el bloqueo naval que detuvo buques “fantasma” y la salida de Maduro del poder.
Venezuela posee las mayores reservas de crudo del mundo, pero las exportaciones petroleras actualmente representan aproximadamente un tercio de lo que eran a principios de la década del 2000.
Cabe destacar que esta es segunda vez que un miembro del gabinete estadounidense viaja a Caracas este año, tras la llegada del director de la CIA, John Ratcliffe, el 15 de enero. El último secretario de Energía estadounidense que visitó Venezuela fue Bill Richardson, entre 1998 y 2001 bajo la presidencia de Bill Clinton.
Teherán ratifica que sus misiles son una «línea roja» no negociable









