El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, elevó al máximo la tensión internacional al lanzar un ultimátum a Irán para que reabra el estratégico estrecho de Ormuz antes de las 20:00 (hora de Washington), bajo la amenaza de una ofensiva militar de gran escala que, según advirtió, podría significar “el fin de una civilización”.
Pese al tono alarmante, la Casa Blanca buscó moderar el impacto de las declaraciones y descartó de manera oficial el uso de armas nucleares, luego de interpretaciones surgidas a partir de dichos del vicepresidente JD Vance.

Irán rechaza el ultimátum y amenaza con ampliar el conflicto
Desde Teherán, la respuesta fue inmediata. La Guardia Revolucionaria calificó las advertencias de Washington como “retórica grosera y delirante” y aseguró que no cederá ante lo que considera una presión ilegítima.
Las autoridades iraníes advirtieron que, en caso de un ataque contra su infraestructura, la respuesta no se limitará al Golfo Pérsico, sino que se extenderá “más allá de la región”, con posibles impactos sobre intereses de Estados Unidos y sus aliados.
En ese marco, también señalaron que podrían apuntar contra instalaciones energéticas estratégicas, con el objetivo de afectar el suministro de petróleo y gas en la región durante años.
Escalada militar y primeros impactos
En medio de la creciente tensión, se reportaron explosiones en instalaciones clave como la isla de Kharg, centro neurálgico de la producción petrolera iraní, y ataques conjuntos de Estados Unidos e Israel en Teherán. En respuesta, Irán habría lanzado ofensivas contra un complejo petroquímico en Arabia Saudita.
Este intercambio de acciones marca una escalada que ya trasciende lo diplomático y amenaza con derivar en un conflicto abierto de mayor alcance.
Crisis energética global
El conflicto tiene un impacto directo en la economía mundial. El precio del petróleo superó los 110 dólares por barril, impulsado por el bloqueo del estrecho de Ormuz, por donde circula cerca del 20% del crudo global.
La Agencia Internacional de la Energía calificó la situación como “muy pesimista” y advirtió que la actual crisis podría superar a las registradas en 1973 y 1979, consideradas entre las más graves de la historia.
Diplomacia en suspenso
Aunque Trump dejó abierta la posibilidad de un acuerdo futuro, incluso mencionando un eventual “cambio de régimen”, desde Irán negaron cualquier instancia de negociación en curso, lo que incrementa la incertidumbre sobre el desenlace.
Con el plazo acercándose y las posiciones endurecidas, el escenario global permanece en vilo ante la posibilidad de una escalada sin precedentes que podría redefinir el equilibrio geopolítico en Medio Oriente.









