El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, rechazó este martes las versiones que sugerían una suspensión de los contactos con Irán y afirmó que las negociaciones entre ambos países continúan activas. A su vez, volvió a instar a Teherán a aceptar un acuerdo que permita avanzar en la resolución del conflicto iniciado a finales de febrero.
«Los reportes de las noticias falsas que afirman que la República Islámica de Irán y Estados Unidos dejaron de hablar hace unos días son falsos y erróneos», escribió el mandatario en su red Truth Social.
Según explicó, el diálogo entre las partes se ha mantenido de forma constante durante los últimos días pese a la incertidumbre generada por la escalada entre Israel y Hezbolá.
«Las conversaciones entre nosotros han continuado de manera ininterrumpida, incluyendo hace cuatro días, tres días, dos días, ayer y hoy», afirmó.
Tales declaraciones pueden ser interpretadas como una nueva señal de que Washington busca mantener abierta la vía diplomática mientras continúan los esfuerzos para alcanzar un acuerdo amplío con Irán. Sin embargo, en las últimas semanas las negociaciones directas e indirectas han convivido con episodios de tensión militar, ataques cruzados y desacuerdos en puntos clave.
En este contexto, Trump reconoció que el resultado de esas conversaciones sigue siendo incierto, aunque dejó claro que considera necesario que Irán acepte el acuerdo.
«Nunca se sabe adónde conducen», señaló, y luego lanzó un nuevo mensaje dirigido a las autoridades iraníes: «Es hora, de una manera u otra, de que hagan un acuerdo. Han estado haciendo esto durante 47 años y no se puede permitir que continúe por más tiempo».
El pronunciamiento llegó un día después de que el propio mandatario asegurara que las conversaciones avanzaban «a un ritmo rápido», en respuesta a informaciones que apuntaban a una posible paralización de los contactos, luego de que Irán afirmara que los ataques de Israel al Líbano constituyen violaciones del acuerdo de alto el fuego.
Rubio habló sobre el líder supremo iraní
Por su parte, el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, brindó nuevos detalles acerca de dinámica interna del régimen iraní y el desarrollo de las negociaciones.
Durante una audiencia en el Senado, Rubio afirmó que cree que el líder supremo iraní, Mojtaba Jamenei, sigue con vida y participa cada más activamente en las conversaciones con Estados Unidos.
«Creo que hay indicios de que está cada vez más implicado, de alguna manera, en todas las comunicaciones, tanto en los textos como a través de intermediarios», indicó.
Asimismo, el jefe de la diplomacia estadounidense volvió a afirmar que las dificultades para avanzar con rapidez en las negociaciones se explican, en parte, por los problemas internos del aparato estatal iraní.
Según explicó, las respuestas a las propuestas estadounidenses suelen tardar varios días debido a la fragmentación existente dentro de la estructura de poder del régimen. También mencionó dificultades de comunicación entre responsables políticos y mandos militares.
Pese a esos obstáculos, Rubio se mostró optimista respecto a la posibilidad de alcanzar un entendimiento. El secretario de Estado consideró que los contactos podrán mantenerse y que existe margen para lograr un acuerdo que contribuya a poner fin a la guerra y facilite la reapertura del Estrecho de Ormuz.
Sin embargo, advirtió que los aspectos vinculados al programa nuclear iraní requerirán negociaciones mucho más prolongadas y podrían extenderse durante varios meses antes de alcanzar un acuerdo definitivo.
