El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, volvió a aplazar este domingo la fecha de su ultimátum para que Irán reabra el Estrecho de Ormuz, al señalar en una entrevista con Wall Street Journal que si Teherán «no hace algo antes del martes en la noche, no tendrán centrales eléctricas ni puentes en pie”. Hace unos días, el mandatario había fijado su límite para las 20 del lunes 6 de abril.
Sin embargo, en diálogo con Fox News, Trump dejó entrever una ventana diplomática al señalar que “hay una buena posibilidad mañana” de alcanzar un acuerdo. Acto seguido, redobló la amenaza: si eso fracasa, “veremos cómo se derrumban puentes y centrales eléctricas por todo Irán”.
A la par, el líder republicano intentó enviar una señal ambigua al garantizar “inmunidad” a los negociadores iraníes, para que no sean blanco de ataques estadounidenses o israelíes. Entretanto, esa moderación contrastó con una publicación críptica en su red Truth Social: “Martes, 8:00 p.m. hora del este”, sin mayores precisiones. De confirmarse ese plazo, equivaldría a las 03:30 del miércoles en Teherán.
Horas antes, Trump había sido mucho más explícito —y agresivo—: “¡Abran el maldito estrecho, malditos locos, o vivirán en el infierno! ¡Ya verán!”, escribió, en un mensaje que sacudió a los mercados globales y a las cancillerías internacionales.
La advertencia se produce en un contexto de máxima presión, con el mandatario insistiendo en que el conflicto podría resolverse “en cuestión de días, no de semanas”, aunque también aseguró que Estados Unidos está “en una posición muy sólida” y que Irán “va a necesitar 20 años para reconstruirse… si es que aún les queda un país”. En la misma línea, afirmó en Axios: “Si no hay acuerdo, lo volaré todo por los aires”.
Por su parte, Irán respondió al ultimátum con una andanada de drones y misiles contra Israel y Kuwait, ampliando el frente de conflicto iniciado el 28 de febrero. Las defensas aéreas de ambos países debieron activarse, mientras en Kuwait se reportaron impactos sobre instalaciones gubernamentales y energéticas, incluyendo un edificio del Ministerio de Finanzas y un complejo petrolero en Shuwaikh, donde se registraron incendios.









