Los presidentes de Estados Unidos, Donald Trump, y de Rusia, Vladimir Putin, mantuvieron este lunes una conversación telefónica de casi una hora para analizar la escalada de tensión en Medio Oriente, el impacto energético global y la guerra en Ucrania.
La charla, confirmada por el asesor diplomático del Kremlin Yuri Ushakov, fue calificada por Moscú como “franca y constructiva” y representó el primer contacto entre ambos líderes en 2026, tras su último diálogo en diciembre del año pasado.
El intercambio se produjo en medio de la ofensiva militar lanzada por Estados Unidos e Israel contra Irán, un conflicto que ya provoca fuertes repercusiones políticas, sociales, económicas y diplomáticas a nivel global.
Durante la conversación, Putin planteó la necesidad de una solución política y diplomática para el conflicto en la región.
“Putin pidió una rápida solución política y diplomática a la guerra entre Estados Unidos e Israel contra Irán”, señaló Ushakov al referirse al contenido de la llamada.
Según el Kremlin, el mandatario ruso transmitió además iniciativas surgidas de sus recientes conversaciones con el presidente iraní, Masud Pezeshkian, y otros líderes del Golfo Pérsico, con el objetivo de lograr un cese inmediato de las hostilidades.
En paralelo, Moscú ratificó su respaldo a la República Islámica tras la reciente designación de Mojtaba Jameneí como nuevo líder supremo, luego de la muerte de su padre, el ayatolá Alí Jamenei, durante el inicio de la ofensiva.
“Me gustaría reafirmar nuestra solidaridad con nuestros amigos iraníes. Rusia fue y seguirá siendo un socio fiable”, afirmó Putin.
El mandatario ruso sostuvo además que el nuevo líder iraní afrontará “duras pruebas en un momento de agresión armada contra su país”.
La visión de Trump sobre el conflicto
Horas antes de la conversación telefónica con Putin, Trump aseguró que la guerra contra Irán está “prácticamente terminada”, sostuvo que las fuerzas iraníes habrían sufrido un fuerte debilitamiento militar y y señaló que su administración evalúa “tomar el control” del estrecho de Ormuz, un paso clave para el comercio energético global.
“No tienen armada, ni comunicaciones, ni fuerza aérea. Sus misiles se han reducido a unos cuantos disparos dispersos. No les queda nada en sentido militar», afirmó el presidente estadounidense.
Además, al ser consulado sobre los próximos pasos en el conflicto, volvió a descartar por el momento una invasión por vía terrestre.
«No hemos tomado ninguna decisión al respecto. Ni siquiera nos hemos acercado a ello», aseguró el mandatario norteamericano.
Trump se refirió también a la elección de Mojtaba Jamenei como nuevo líder supremo de Irá, y dijo que no estaba “contento” con ese resultado.
“No tengo ningún mensaje para él. Ninguno en absoluto”, enfatizó Trump.
Luego de haber dicho que quería participar de la elección del nuevo líder, indicó que tiene a alguien en mente para ocupar ese espacio, más allá de la designación del hijo del fallecido Alí Jamenei.
Ya durante la llamada telefónica, los líderes también analizaron el impacto global de la crisis sobre el mercado energético, especialmente en relación con el precio internacional del petróleo.
En los últimos días, el valor del crudo superó los US$100 por barril, impulsado por los ataques contra instalaciones energéticas en Irán.
“Se produjo un intercambio de opiniones sustancial y útil sobre este asunto”, señaló Ushakov.
En ese contexto, Washington y Moscú también discutieron la situación en Venezuela, otro actor clave dentro del mercado petrolero mundial.
Por otra parte, la conversación entre ambos mandatarios también abordó la guerra en Ucrania, que continúa siendo uno de los principales focos de tensión entre Rusia y Occidente.
Trump reiteró su interés en lograr un pronto cese de las hostilidades y avanzar hacia una solución duradera.
Desde Moscú, en tanto, se valoraron los esfuerzos de mediación impulsados por la administración estadounidense.
Al mismo tiempo, voceros del Kremlin afirmaron que las tropas rusas continúan avanzando “de manera exitosa” en la línea de contacto, y consideraron que esos movimientos deberían incentivar al gobierno de Kiev a aceptar las condiciones de negociación propuestas por Rusia.
Reacciones internacionales
Mientras tanto, la comunidad internacional intensificó los llamados a la desescalada del conflicto en Medio Oriente.
Los líderes de la Unión Europea (UE) señalaron que el bloque está dispuesto a “contribuir de todas las maneras posibles para ayudar a distender la situación y facilitar el regreso a la mesa de negociaciones”.
Asimismo, el primer ministro británico Keir Starmer advirtió que un conflicto prolongado podría generar consecuencias económicas globales.
En una línea distinta, el canciller alemán Friedrich Merz responsabilizó directamente al régimen iraní por la continuidad de la guerra.
“Tan pronto como cese el régimen de los mulás, terminará esta guerra”, sostuvo.
La respuesta de Irán
Desde Teherán, el gobierno iraní denunció que los ataques estadounidenses e israelíes buscan controlar los recursos estratégicos del país.
“Nadie duda de que Estados Unidos busca controlar los recursos de otros países”, declaró el portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores iraní, Esmaeil Baghaei.
El funcionario también calificó los bombardeos contra instalaciones energéticas iraníes como “crímenes de guerra y crímenes contra la humanidad”.
Por su parte, el ministro de Relaciones Exteriores de Irán, Seyed Abbas Araghchi, aseguró que su país “tiene muchas sorpresas reservadas” para Estados Unidos.
El canciller realizó la advertencia en la red social X al referirse a la preparación de Irán frente a lo que calificó como “complot” estadounidense.
Araghchi también se burló del nombre elegido por Washington para su ofensiva militar, “Operación Furia Épica”, y la rebautizó como “Operación Error Épico”.
Además, afirmó que la guerra ya está generando fuertes efectos económicos globales.
“Tras nueve días de operaciones, el precio del petróleo se ha duplicado y el de las mercancías se ha disparado”, señaló.
El funcionario sostuvo además que Estados Unidos intenta golpear sectores estratégicos iraníes, en particular el energético y el nuclear.
“Sabemos que Estados Unidos está conspirando contra nuestro petróleo y nuestros sitios nucleares con la esperanza de contener un enorme choque inflacionario”, dijo.
Y agregó: “Irán está totalmente preparado. Y nosotros también tenemos reservadas muchas sorpresas”.
En paralelo al intercambio diplomático, los combates continúan en la región. Un ataque con misiles lanzado desde Irán provocó este lunes la muerte de una persona y dejó varios heridos en el área de Tel Aviv, según informó el servicio de emergencias israelí.
Al mismo tiempo, la guerra se extiende hacia otros frentes regionales, con reportes de explosiones en el Líbano y una creciente movilización militar.
En este contexto, los enviados de Trump para Medio Oriente, Steve Witkoff y Jared Kushner, cancelaron una visita prevista a Israel, donde iban a reunirse con el primer ministro Benjamin Netanyahu.









