Ucrania y Rusia llevaron a cabo este martes en Ginebra su primera jornada de negociaciones trilaterales, con la mediación de Estados Unidos, en un diálogo que una fuente rusa calificó de “muy tenso”.
Las conversaciones, que duraron seis horas, continuarán mañana, según la fuente que habló bajo condición de anonimato. Además de Washington, cuatro países europeos participan como mediadores, a una semana de cumplirse cuatro años del inicio de la invasión rusa.
Antes de las reuniones, Ucrania acusó a Rusia de socavar los esfuerzos de paz mediante el lanzamiento de 29 misiles y 396 drones, que causaron la muerte de una persona y dejaron a decenas de miles sin electricidad. Más tarde, otro ataque ruso con drones mató a tres empleados de una central eléctrica en Sloviansk, en el este del país.
“El alcance del desprecio de Rusia por los esfuerzos de paz: un ataque masivo con misiles y drones contra Ucrania justo antes de la próxima ronda de negociaciones en Ginebra”, escribió en redes sociales el ministro ucraniano de Relaciones Exteriores, Andrii Sibiga.
Por su parte, Rusia informó haber destruido más de 150 drones en el sur del país y en la península de Crimea, ocupada desde 2014.
El conflicto comenzó el 24 de febrero de 2022, y hasta ahora las dos rondas de diálogos mediadas por la Casa Blanca no han producido avances significativos. Estas conversaciones a puerta cerrada siguen a dos encuentros anteriores celebrados en Abu Dhabi a principios de año.
“Más le vale a Ucrania sentarse a la mesa, y rápido”, advirtió el presidente estadounidense Donald Trump el lunes a bordo del Air Force One.
El jefe negociador ucraniano, Rustem Umiérov, afirmó que buscan trabajar de forma “constructiva” pero sin demasiadas expectativas, en línea con las palabras del portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, quien señaló: “No hay que esperar novedades hoy, el trabajo continúa mañana”.
En representación de Estados Unidos participan el emisario especial Steve Witkoff y el empresario Jared Kushner, y se suman delegados de Alemania, Francia, Reino Unido e Italia.
La guerra ha dejado a Ucrania como el conflicto más mortífero en Europa desde la Segunda Guerra Mundial, con cientos de miles de muertos, millones de desplazados y gran parte del este y sur del país devastados por los combates. Actualmente, Rusia controla cerca del 20% del territorio ucraniano, incluida Crimea y las zonas tomadas por separatistas pro-Moscú antes de 2022.
Las conversaciones se basan en un plan estadounidense que prevé concesiones territoriales por parte de Ucrania a cambio de garantías de seguridad occidental, para disuadir a Rusia de lanzar una nueva invasión. En concreto, Rusia busca que las tropas ucranianas se retiren de aproximadamente 17% de la región de Donetsk, demanda que Ucrania rechaza.
Recientemente, las fuerzas ucranianas lograron recuperar 201 km², concentrados a 80 kilómetros al este de Zaporiyia, una zona donde Rusia había avanzado significativamente. La región alberga además la central nuclear más grande de Europa, actualmente bajo control ruso, y constituye un punto clave en las negociaciones.









