Debilitado por la crisis económica que atraviesa el país y por la caída de la imagen del presidente Mauricio Macri, el gobierno nacional decidió avanzar ayer con uno de los temas más importantes de su agenda securatista: la reglamentación de las “armas electrónicas no letales”.
De acuerdo a la resolución, publicada ayer en el Boletín Oficial, podrán utilizarse para inmovilizar, detener o impedir la fuga de quien manifieste peligro inminente de lesionar a terceras personas o de autolesionarse, en legítima defensa propia o de terceros y para impedir la comisión de un delito de acción pública. Además, la resolución prevé que sólo funcionarios de las Fuerzas Policiales y de las Fuerzas de Seguridad puedan utilizar las armas electrónicas.
Cabe recordar que a principios de este año, el Gobierno anunció la compra de unas 300 pistolas Taser. Ayer, el secretario de Seguridad de la Nación, Eugenio Burzaco, estimó que en 60 días las armas estarán listas para ser utilizadas. En simultáneo, la titular de la cartera, Patricia Bullrich, consideró que su empleo va a “mejorar las condiciones para la vida de la gente”, ya que “utilizar un arma no letal siempre es mejor que utilizar una letal”.
Sin embargo, organismos y referentes de derechos humanos cuestionaron el argumento de la ministra al considerar que su presunta no letalidad podría aumentar su utilización. “Las Taser son presentadas como un ‘arma menos letal’, pero la experiencia internacional demuestra que justamente esa categorización conduce a usos indiscriminados porque los funcionarios suponen que pueden utilizarlas con menos restricciones que a las armas letales”, señaló el Centro de Estudios Legales y Sociales (Cels). A su vez, explicó que “las Taser sólo reducen la letalidad policial si se las usa en los mismos casos en los que se utilizaría un arma letal”.
“Estas pistolas causan muertes”
Otros referentes de derechos humanos cargaron contra la utilización de pistolas Taser. “Como lo dice el Comité contra la Tortura de Naciones Unidas 2007 en una resolución de noviembre de 2007, el uso de las armas Taser constituye una forma de tortura. Esto es así por el dolor intenso que provocan”, indicó el ex subsecretario de Derechos Humanos de la Nación, Carlos Pisoni.
“También se ha demostrado que la dicotomía entre armas letales y no letales es falsa. Está comprobado estas pistolas causan muertes, principalmente porque provocan una modificación en el ritmo cardíaco”, añadió. En tanto, el titular de la Comisión Provincia por la Memoria, Adolfo Pérez Esquivel, sostuvo que este tipo de medidas “son represivas y no resuelven los problemas” de la ciudadanía.
En la Argentina había “prejuicio”
La defensa de la iniciativa estuvo a cargo de Bullrich y de Burzaco. El secretario de Seguridad admitió que “había mucho prejuicio” en Argentina respecto de las Taser, pero aseguró que “se usa en muchísimos países de toda la Unión Europea e inclusive de la región, porque le da al policía o gendarme una herramienta intermedia entre el bastón y el arma de fuego”. Además, dijo que el arma registra el uso que se le da.
“La ventaja del arma es que queda todo registrado. La idea es que las usen en primera instancia quienes están en aeropuertos o trenes, lugares con gran concurrencia de personas”, explicó Burzaco. Finalmente, desde la cartera de Seguridad advirtieron que “se está entrenando a las fuerzas desde hace tiempo”.









