El presidente Mauricio Macri participó ayer del acto por el Día del Ejército que se realizó en el Colegio Militar de la Nación, ubicado en el partido bonaerense de El Palomar. En este contexto, pidió “dejar atrás el pasado” y “mirar al futuro”.
Además, sostuvo que el país requiere “Fuerzas Armadas modernas y profesionales” y que para eso es preciso “desandar décadas de abandono presupuestario y también simbólico” del área. Por otro lado, el jefe de Estado obvió el paro nacional que concretó el sindicalismo (ver nota principal) y destacó que “las tareas que nos quedan por resolver son muchas, pero es posible avanzar”.
Más allá del discurso, llamó la atención la presencia del fiscal federal Carlos Stornelli en el acto. El funcionario se ubicó muy cerca de Macri, lo cual suscitó una serie de especulaciones por su delicada situación judicial. Stornelli se encuentra imputado en el expediente que lleva adelante el juez federal de Dolores, Alejo Ramos Padilla. El magistrado investiga una supuesta asociación ilegal que se dedicaba a la extorsión y el espionaje.
Stornelli fue declarado en rebeldía y está citado el viernes próximo por quinta vez en Dolores, aunque su abogado, Roberto Ribas, ya anticipó que una vez más no va a presentarse. Desde la Casa Rosada intentaron minimizar su presencia al asegurar que el padre de Stornelli era teniente y que no es la primera vez que el fiscal asiste a un acto de este tipo. Cabe destacar que Ramos Padilla le pidió a la procurador interino, Eduardo Casal, que le abra un expediente.









